No hace mucho, en enero, nos fuimos un sábado a Logroño mis padres, mi hermana y yo. Nos encontrábamos cenando en el restaurante Fosters Hollywood cuando mi padre nos dijo que a la mañana siguiente iba a llegar a casa un paquete con unos objetos para su nueva moto Escuter. El domingo estaba durmiendo tan a …










Vuestros comentarios