Vacaciones de Semana Santa

Disfrutando en el jardín

Las vacaciones de este segundo trimestre han sido superdivertidas ¡Nos fuimos a Barcelona! Acabaron las clases antes de Semana Santa, salí rápidamente del colegio  y fui a casa para hacer las tareas, después ya podía descansar y me fui a jugar con mis amigos.

Llegó el siguiente día, organizamos la maleta y me fui a Iranzu porque la madre de Iranzu nos preparó un cena para celebrar el comienzo de las vacaciones. Se nos hicieron las 12:30 horas, la hora de irse a casa. A mí me llevó el padre de Helena. ¡me lo pase genial!.

Al día siguiente desayunamos un colacao, pusimos el motor del coche en marcha y nos dirigimos hacia Barcelona. Tardamos unas horas en llegar. El viaje se hizo largo. Nos íbamos a reunir con unos amigos de Barcelona que se llamaban Ana y José , sus hijos Arnau y Carlota.

Llegamos a su casa y oímos unos ladridos ¡Era Neska! su perro; mencionamos su nombre y entonces cambió su tono de ladrar. Nos abrió la puerta José y los cuatro salieron a recibirnos. Entramos a la casa y lo primero que hicimos fue cenar, después jugamos un poco y nos marchamos a la cama ¡Era la 1:45 de la noche!

Con la familia

Al día siguiente mis padres deshicieron las maletas mientras que nosotros jugábamos a los dardos. Ese día también jugamos por todo el recinto con unas pistolas de dardos llamadas “nerf”. Mi escondite estrella era una huerta que estaba cerca de la piscina y cuando pasaban por la piscina apretaba el gatillo de la nerf. Durante la noche jugamos al ipad y mientras nuestros padres cenaban, nosotros vimos una película. ¡Menuda televisión tenían! Nos fuimos a la cama. Esa noche la pasé terroríficamente mal ¡Me dormí a las 3:00! Y para colmo una voz se oye a las 9:00 ¡Qué desastre! Me levanté y tomé un colacao bien frio ¡Por fin se me pasó el sueño!

Ese día nos fuimos de compras, así que nos arreglamos y salimos con el coche. Yo pensaba que iba a ser un supermercado pero no lo era, fuimos a un recinto al aire libre con un montón de  tiendas. ¡Qué aburrimiento! Por fin algo bueno: la hora de la comida. Terminamos de comer y los padres fueron a comprar pilas ¡Qué bien, por fin llegamos a casa! Ese día fue agotador así que nada más llegar cenamos y nos metimos a la cama.

Llegó el último día por lo que mi padre y mi madre se pusieron a hacer las maletas mientras que nosotros jugábamos a la wii. Cuando era la hora de comer vinieron unos invitados a comer con nosotros y para postre Ana y José nos trajeron unas monas de chocolate que estaban para chuparse los dedos.

Llegó la hora de despedirse. Metimos las maletas al coche y nos fuimos de la provincia de Barcelona.

Tengo ganas de volver.

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