Mis vacaciones en Benidorm

Esta Semana Santa he ido de vacaciones a Benidorm con mi familia, la de Helena y la de Javier. Helena fue unos días antes y me dijo que ya me felicitaría en Benidorm. ¡Claro!, ¡El 29 de marzo era mi cumpleaños!. También me dijo que me daría un regalo y doce estirones de oreja muy fuertes.

La playa de Benidorm

La playa de Benidorm

Al fin llegó el deseado sábado. A las nueve y media nos fuimos a Pamplona y nos reunimos todos. Esperábamos ansiosos a nuestro autobús «Bilman bus». Al final llegó, nos subimos y salimos de Pamplona. Yo fui sentada al lado de mi prima Sara y escuchamos la música que ponían en el autobús con los auriculares hasta que al final nos dormirnos. Llevé en mi bolso chuches, bocadillos, mi nintendo y mi móvil por si nos aburríamos en el viaje o pasábamos hambre. Hicimos dos paradas: una a las 3:00 y me compré un zumo.Subimos al autobús y saqué el móvil y un bocata y cogí wifi de la parada de autobús. Chateé con mis amigas de Abárzuza y con mi padre por Whatsapp y desenchufé los auriculares para escuchar música de mi móvil. En la segunda parada yo no me bajé y me quedé dormida.

Ya estábamos acercándonos a Valencia y me desperté. Al ver tantas palmeras y edificios tan altos me acordaba de Benidor ¡Estaba tan ilusionada con llegar…! ¡Es tan bonito!

Por fin llegamos a las 7:00. Lo primero que hicimos fue desayunar en la cafetería de la estación de autobuses. Llamamos un taxi para ir al hotel. Al ir hice un vídeo para Yana, era su cumpleaños y le felicité.

Al salir a la calle… ¡Qué pasada! ¡Una limusina blanca! Al verla dejé la maleta abandonada y me fui a sacar una foto. Llegaron los taxis y nos llevaron a nuestro adorado «Hotel Avenida». Esperamos a que nos dieran la habitación y mientras,  yo pedí la clave de la wifi del hotel. ¡Era muy rara! Las madres no sabían como conectarse a internet desde el móvil y les conecté a Internet. ¡Parecía telefónica aquello! Más tarde las madres y mi hermana Judit se fueron a pasear a la playa mientras yo me fui con mis primos, con Mikel y con Javier a jugar a una máquina (para nosotros) «infernal» y me tragó un euro. Metí otro y cogió el chupachups que yo no quería.

Después nos fuimos a dar un paseo por la playa. Compartimos unas bolsas de chuches y cuando nos llamaron nuestras madres, fuimos al hotel. Nuestra habitación era la 303 ¡Qué chula! Desde el balcón se veía la entrada del hotel y todas las tiendas en la plaza.

Llegó la hora de comer y entramos. Cogimos la comida que quisimos y nos sentamos. Durante la comida hubo algún percance pues se rompió algún plato y alguna copa de cristal  y el camarero nos llamó la atención. Después de comer nos fuimos a los sofás del salón principal. ¡Esos sofás eran para nosotros como nuestro lugar de reunión y de conversación secreta!  A la tarde fuimos a comer unos «llaollaos.«. Yo me cogí uno mediano de tres sabores; chocolate blanco, oreo y galleta caramelizada. Mmm… ¡Qué bueno estaba! pasamos la tarde comiéndolos y yendo de paseo por las calles. A la noche nos fuimos a cenar, vimos el espectáculo y me fui a la habitación a dormir.

A la mañana siguiente ya era lunes, miramos el tiempo y hacía sol. Yo me desperté y nos vimos mi hermana y yo por skype con mi padre en el portátil de mi hermana. Al acabar la videollamada salí al balcón porque no se podía soportar el calor que hacía. Nos vestimos, nos pusimos el bañador y bajamos a desayunar. Después de desayunar yo me fui a la piscina y al jacuzzi con mi prima Sara y los demás se fueron a la playa. La playa de Benidorm es pequeña y tiene palmeras, hace mucho calor y siempre está llena de gente.

A la tarde todos me felicitaron ¡era mi cumpleaños! y Helena me regaló una pulsera rosa y negra muy chula que pensó que me gustaría. Me la puse y me encantó. Nos fuimos a comprar «llao llao.» y  al mirador de la playa. ¡Que vistas más bonitas! Luego nos fuimos de paseo y después a cenar al hotel. Cenamos y fuimos al salón donde por las noches hay música y espectáculo de magia o bailarines. Ese día había música y los ancianos bailaban. El que cantaba se llama Elías y lo conocemos de  otros años, nos gusta ccómo toca el piano y como canta Elías. Después de la música encienden unos focos y hacen «mini-disco» que son una serie de juegos que prepara el animador del hotel y al que gana le da un peluche.

Benidorm por la noche

Benidorm por la noche

Los demás días transcurrían haciendo prácticamente lo mismo. Recuerdo uno de los días que estábamos subiendo las escaleras de la piscina cuando iba a ir al jacuzzi y  de repente… ¡Una gaviota muy blanca dentro del jacuzzi! No me lo podía creer, ¡Estaba bañándose dentro del jacuzzi! Le pusimos de nombre Jonathan y al final se fue volando con otras dos gaviotas. Una estaba manchada de excrementos y arena y le llamamos Oliver y la otra le llamamos Alejandra que tenía las alas blancas con las puntas negras y muy limpias.  A veces pasaban encima de nosotros y los ruidos que hacían parecía que eran sus risas.

El último día algunos se fueron a Terramítica pero nuestras madres no nos dejaron ni a mi prima Sara ni a mí «porque éramos pequeñas» y me enfadé un poco. Así que nos fuimos a dar un paseo y a algún bar a comer un pincho y un mosto. Luego fuimos a la terraza de una cafetería a tomarnos una coca-cola y un mosto.Le sonó el móvil a mi madre y miré lo que era. Era un whatsapp que le había venido de su prima Milagros. Era una foto de Su casa en Lezaun. ¡Estaba toda nevada y la nieve le llegaba a la parte de arriba de las ruedas!  Ponía: -Mi casa ahora mismo- En ese momento se me quedaron los ojos como platos y me agarré a la silla para no soltarla, no quería irme de Benidorm nunca.Y mi madre nos sacó a todas bebiendo una copa de cocacola y le puso : -Aquí ahora mismo- y se podía ver el fuerte sol que había.

Nos fuimos a comer al McDonald’s y a la noche nos reunimos con los demás. Llegó la hora de la despedida. cogimos el autobús y marchamos a Pamplona. Casi me daban ganas de llorar al subir al autobús y me salió una lágrima. Yo me monté con Helena al lado y nos dormimos. Llegamos a Pamplona sobre las 4:30 de la madrugada y empecé a tiritar nada más sacar la pierna del autobús. ¡Encima mis pies parecían bollos de lo hinchados que estaban! Llegamos a Abárzuza y seguía dormida. Me bajé del coche y fui a saludar a mi perrita Sury. ¡Las dos estábamos contentísimas! La cogí y la abracé muy fuerte y me fui a la cama.

En Benidorm me lo he pasado super bien y ya estoy deseando de volver, para mí es mi paraíso. Y vosotros ¿Habéis ido alguna vez a Benidorm? ¿Os gustaría ir? ¿Os gustaría probar los llaollaos.?

 

11 comentarios

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  1. Yo fui una vez a Benidorm, y también me lo pasé muy bien. Nunca he probado un llao llao, pero me gustaría hacerlo alguna vez, ya que me gustan mucho los helados.

    Un saludo.

    • Edurne el 7 mayo, 2013 , a las 19:04
    • Responder

    Yo he ido una vez a Benidorm pero en realidad dormí en Calpe, una ciudad que está a lado.Yo nunca he probado los llaollaos pero ya me gustaría comer. Yo sí fui a Terramítica y me lo pasé genial.

    • Ainara el 7 mayo, 2013 , a las 19:40
    • Responder

    En la foto de la playa parece que no hay arena de tantas personas que hay tomando el sol. Y esos pisos iluminados son preciosos por lo que en real serán aun más.
    Yo nunca he ido a Benidorm pero me gustaría ir porque mis abuelos han ido y cuando me cuentan lo bien que se lo pasaron me dan un montón de envidia.
    Yo nunca he probado los llaollaos pero me gustaría probar porque por lo que has dicho de ellos me parece que deben de estar estupendos.

    • sergio el 7 mayo, 2013 , a las 20:36
    • Responder

    Yo no he ido nunca a Benidorm, pero me gustaría ir para estar en la playa y en Terramítica. No tengo ni idea de qué es un llaollao.

    • Aintzane el 8 mayo, 2013 , a las 10:58
    • Responder

    ¡Qué morruda eres Estela! Yo nunca he estado en Benidorm pero si algun día o año me invitas yo acepto encantada.
    A mí me encantaría probar los llaosllaos, ¿me invitas?

  2. Yo no he ido nunca a Benidorm pero me gustaría ir porque por lo visto te lo pasas de perlas. Yo no he comido nunca un llaollao pero sí que me gustaría probar porque tienen que estar muy buenos.

  3. Yo quiero ir a Benidorm, y encontrarme con un montón de gaviotas. Estela, tienes que enseñarme el vídeo que hiciste en Benidorm para mí. ¡Ojalá yo fuese a Benidorm! pero no puedo porque me voy de vacaciones a Ucrania. Me encantaría probar los llaollaos, tendrán que estar riquísimos.

  4. Yo no he ido ninguna vez a Benidorm pero encantaría ir. Nunca he probado los llaollaos.

    • javier el 12 mayo, 2013 , a las 13:36
    • Responder

    ¡Yo ya estuve en Benidorm! nos lo pasamos genial y ojalá pudiéramos encontrarnos con Jonathan y Oliver.
    También recuerdo cuando nos atiborrábamos a llao-llao.

    • ariadna el 12 mayo, 2013 , a las 15:16
    • Responder

    Yo nunca he ido a Benidorm pero me encantaría ir. Tampoco he probado un llaollao pero sí algo parecido que venden en muchos sitios, se llama yogur helado y está para chuparse los dedos. Qué coincidencia que justo cuando en Benidorm hacia tanto calor, en Lezaun haría tanto frío y estaría nevando. Sería genial vivir en Benidorm pero la verdad es que echaría muchísimo de menos Abárzuza.

    Saludos.

    • andriana el 13 mayo, 2013 , a las 10:37
    • Responder

    Yo ya he ido una vez a Benidorm, no sé si fue en el año 2010 o en 2011. Pero recuerdo que nos lo pasamos muy bien aunque estuvimos muy pocos días. Cuando fuimos no vimos ninguna tienda de llaollaos ¡Qué pena! yo no pude probar ni uno, pero en un anuncio de la tele me he enterado de que en Logroño han abierto una tienda llaollaos, por eso cualquier día si voy con mis padres de compras a Logroño igual me compro uno. ¡Qué triste que no pudieras ir a Terramítica! porque según el artículo de Javier, allí se lo pasaron muy bien.

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