La vida de mi abuela Carmen

Mi abuela Carmen

Mi abuela Carmen

Mi abuela se llama Carmen Goñi Urdiain. Nació en Lezáun el 1 de marzo de 1935 en la casa paterna, ya que antiguamente no había dinero para ir a un hospital y su familia era humilde. Sus padres se llamaban Florencia y Pablo. Ellos tuvieron 6 hijos: Félix, Carmen, Tere, Nieves, Martín e Ismael. Pero por desgracia uno de ellos (Félix) murió a los 30 años debido a una angina de pecho, así que ella se convirtió en la hermana mayor.

Estudió en la escuela de Lezáun solamente hasta los 12 años, porque sus padres la obligaron a salir para colaborar con su padre y sus hermanos en las tareas del campo. Allí se encargaba de la siega, consistía en cortar el cereal, especialmente el que estaba más alto, para ello utilizaban la hoz, que consiste en una cuchilla en forma de media luna y un mango para poder dirigirla. Después de segar, trillaba, es decir, separaba el grano de la paja, (lo hacía con ayuda de los bueyes). También ayudaba a cuidar a los animales: cerdos, bueyes, vacas, gallinas… Mi abuela no colaboraba en tareas domésticas ya que la mayoría del tiempo lo dedicaba al campo.

Jugaban a las tabas, a 1, 2, 3 Blanca y a tres navíos. Cuando llegaban fiestas de su pueblo le encantaba salir a bailar al son de una acordeón y estar en el ambiente. Lo habitual que hacían a diario, además de hacer todas las tareas del campo, era ir a misa y rezar el rosario, eso era muy importante en aquellos tiempos. 

De mayor conoció a Alfredo García, un hombre también de Lezáun. Al cabo de un tiempo, cuando mi abuela tenía 32 años se casó, eso ocurrió el 13 de mayo de 1967. Al año siguiente tuvieron el primer hijo, se llamó César y años más tarde 3 más, Carlos, Gloria (mi madre) y Samuel. Vivieron en Lezáun y al tiempo se mudaron a Andéraz y tuvieron otra hija, Noemí. Allí se dedicaba al cuidar a sus hijos/as y a la casa.

Pero la relación de mis abuelos (Carmen y Alfredo) no fue nada bien y acabaron divorciándose. Mi abuela se marchó a vivir a Pamplona, pero al tiempo ocurrió otra desgracia, se cayó y se rompió la cadera. En su piso de Pamplona vivía con una chica joven que la cuidaba y dormía con ella para vigilarle y ayudarle a levantarse, caminar… Hasta que en abril de 2011 le detectaron una demencia (que es una pérdida de memoria), con lo cual la ingresaron en una residencia de Burlada (Landazábal) y hoy en día es dónde vive y está muy a gusto, ya que se siente vigilada y no tiene miedo a caerse.

12 comentarios

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    • irati el 11 marzo, 2014 , a las 20:18
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    Muy bonita la historia de tu abuela y muy interesante como la de todos mis amigos y amigas, pero qué pena que se rompió la cadera.

    • Rubén el 11 marzo, 2014 , a las 20:39
    • Responder

    MI tía se llama Carmen y es profesora en Andéraz y conoce a tu abuela . Yo no sabía lo que era la hoz ,pero mi abuela sí la conocía y la usaba de joven.
    ES una pena que tu abuela tenga una enfermedad.

    Un abrazo Rubén

    • sergio el 12 marzo, 2014 , a las 15:25
    • Responder

    Lo del rosario y la misa es que en todos los sitios era imperdonable , aunque se tuvieran que levantar prontísimo
    No sé si lo harían por devoción o por miedo a que les echasen la bronca los curas y sus padres.

    • Ariadna el 12 marzo, 2014 , a las 20:52
    • Responder

    Qué pena que tu abuela tuviera que dejar la escuela para ayudar en el campo. Tu abuela sí que hacía cosas: la casa, el campo, cuidar a los animales… He oído muchas veces juegos tradicionales pero de todos los que he oído el que más me ha llamado la atención es el 1,2,3, Blanca y tengo muchas ganas de saber cómo se juega para poder jugar yo también. Es una pena que la relación de tus abuelos no saliese del todo bien pero lo bueno es que ahora son felices cada uno por su lado.

    Saludos.

    • Edurne el 12 marzo, 2014 , a las 21:25
    • Responder

    ¡Qué mala suerte tuvo al romperse la cadera!, como dices, no tuvo muy buena relación con tu abuelo. Mi abuelo ya tiene alguna hoz, pero no las usa. Qué pena que su hermano se muriera tan pronto. Pobrecilla que no le dejaran ir más tiempo al colegio. ¿No te parece?

    Saludos

    • Marta el 13 marzo, 2014 , a las 15:01
    • Responder

    Seguro que a casi todas las abuelas les ha tocado manejar la hoz , si no era en la siega , en la huerta o en otro sitio. Los juegos de todas también son muy parecidos aunque sean de distintos sitios. Son las cosas de aquella época, igual que ahora, nosotras todas hacemos lo mismo.

    • gonzalo el 13 marzo, 2014 , a las 20:16
    • Responder

    Qué raro que los padres le obligaran a dejar de estudiar a los once años para ir al campo. A mí me parece que los juegos de antes eran un poco raros.

  1. La vida de tu abuela fue muy bonita pero lo único raro que he visto es que casi todas las abuelas se casaban con pocos años y tu abuela se casó con 32 años.

    • aintzane el 15 marzo, 2014 , a las 17:20
    • Responder

    A mí la vida de tu abuela me ha parecido muy bonita pero también algo triste por lo de Félix.
    Mi abuela también tenía que ir a ayudar a sus padres al campo.
    Saludos.

    • Ainara el 16 marzo, 2014 , a las 12:04
    • Responder

    Yo ya me he dado cuenta de que tu tía-abuela Tere y tu abuela Carmen, al ser hermanas hacían cosas muy parecidas.
    Qué pena que tus abuelos se divorciaran, porque si no lo hubiesen hecho igual ninguno de los dos estaría en una residencia porque se cuidarían entre ellos como lo hacen mis abuelos.

    • Carla el 18 marzo, 2014 , a las 12:21
    • Responder

    Yo ya le conozco a tu abuela.
    ¿Tú has visto alguna vez la siega? Yo no.
    Pobre de su hermano.
    Saludos,

    Carla

    • Alba el 21 marzo, 2014 , a las 12:37
    • Responder

    Yo no me acuerdo de Félix (mi tío abuelo), lo que sí me acuerdo era cuando mi abuela Carmen empezó con la demencia. Yo estoy muy contenta de que está muy a gusto en la residencia y además me encanta ir allí.

    ALBA

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