Del trabajo a casa y de casa al trabajo

Mi abuela se llama María Isabel. Nació en casa (ya que antes no tenían dinero para ir al hospital) el 2 de diciembre de 1943 en Marcilla (Rivera de Navarra).

Mi abuela de joven

Mi abuela de joven

Sus padres se llamaban Leonor Rupérez y Eulogio Martínez.. Leonor trabajaba en las labores de casa y Eulogio en los laboratorios de la diputación ¡Qué coincidencia!, trabajaba con una persona de Abárzuza. Ella tiene 6 hermanos: 2 chicos y 4 chicas y no viven todos en el mismo lugar.

Cuando sólo tenía tres añitos se mudó a Pamplona a la calle Jarauta. De pequeña se levantaba a las 4 de la mañana para buscar carbón. Como ya sabéis, las cocinas antiguas funcionaban con carbón y tenían que ir a buscarlo a un lugar que era donde descargaban el carbón que había sobrado a las monjas y a los curas. Mi abuela iba con un palo y una cesta, con el palo tocaba entre la ceniza a ver si había algún trozo de carbón entero y lo echaba a la cesta.

Estudió en los Salesianos (Pamplona). Eran 16 en la clase y estaba en la segunda fila. Iba a la escuela de nueve de la mañana a una del mediodía y no tenía clase por la tarde ¡Qué suerte! Allí aprendía: catecismo (actualmente religión), les enseñaban a leer y escribir y a hacer cuentas, es decir, sumar y restar. Para divertirse jugaba con sus amigas al baloncesto, a la comba y en los columpios.

A los 6 años hizo la confirmación. La celebró en la iglesia «Capuchinos», en Pamplona. Iba vestida con un vestido blanco. Comieron en casa (como era costumbre). Hizo la comunión un año más tarde, con 7 años ¡Qué extraño hacerla tan pronto y además después de la confirmación!, al contrario que como se hace ahora. Esta también la hizo en la iglesia «Capuchinos» y también fue con un vestido blanco que le habían dado en la parroquia. Como no había dinero suficiente para ir a la peluquería se hizo la permanente (rizarse el pelo) con trozos de cable de la luz. Comieron en casa.

A los 14 años, el día de su cumpleaños entró a trabajar a una fábrica textil. Esta se llamaba Maset. La textil era muy, pero que muy grande y como dice ella: -«Con todo el jaleo que había con las máquinas de coser parecía que las paredes se iban a venir abajo.» Ella trabajaba en una oficina (que no todas tenían ese privilegio) cosiendo toallas y sábanas para el ejército y la marina. Allí le llamaban «Isabelita»

Mi abuela y yo en San Fermines

Mi abuela y yo en San Fermines

Cuando salía de trabajar iba a casa y  hacía la comida y cuidaba a sus hermanos ya que su madre tenía dos vértebras fracturadas y no podía hacer mucho esfuerzo. Esto le sucedió en el parto de uno de sus hermanos que vino sentado ¡Qué mala suerte! Las veces que se encontraba peor de la espalda, se iba a Barcelona con sus hermanas para descansar y cuando ya se encontraba bien volvía. Al cabo de un tiempo le operaron haciéndole un injerto de tibia en las vértebras (colocándole un trozo de hueso de la tibia en las vértebras rotas).

Cuando era joven solía salir los domingos (solo los que no tenía que trabajar en casa) al cine de la parroquia y otros a un costurero a aprender a coser.

Se casó el 6 de abril de 1968 con el que ahora es mi abuelo Francisco Segovia en la iglesia «Capuchinos» . Al tiempo de llegar a vivir a Pamplona llegó él y se hicieron vecinos, por lo tanto se conocían desde pequeños hasta llegar a ser novios y más tarde casarse. Iba vestida con un vestido blanco que tenía una cola de 7 metros ¡Lo qué tenía que pesar! y unos zapatos blancos con tacón medio. Comieron  en el restaurante Bidasoa (Pamplona). De viaje de novios se fueron a Barcelona, Madrid y Zaragoza.

Más tarde tuvieron dos hijas, Sara, la mayor (mi madre) y Raquel, la pequeña. Se mudaron a la casa de sus suegros en Villava (un barrio de Pamplona)  y por ultimo a Ansoáin que es donde reside ahora.

Allí compraron una tienda que ya existía y la pusieron a su nombre. Esta se llamaba la tienda la «Lola» y por no cambiarle el nombre se siguió llamando así. Esto ocurrió en 1989 en la calle Arturo Campión. En la tienda se vendían muchas cosas: pan, revistas, tabaco, juguetes, comida de ultramarino pero todo envasado, leche, pasteles… Años más tarde, cuando se jubilaron la alquilaron a «La Taberna» una franquicia de pastelerías y panaderías.

Actualmente vive con mi abuelo y van a hacer 46 años de casados. Tiene dos nietas , Anjara (mi hermana) y yo.

12 comentarios

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    • sergio el 12 marzo, 2014 , a las 15:45
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    Después de trabajar desde tan joven ahora lo que toca es disfrutar un poco de su familia. Espero que pueda llegar a celebrar las bodas de oro a los cincuenta años con tu abuelo que ya queda poco.

    • Sonia el 12 marzo, 2014 , a las 22:17
    • Responder

    Cómo dices tú, ¡Qué raro que hiciera primero la confirmación y después la comunión! Me hace mucha gracia que se hiciera la permanente con trozos de cable de la luz, pero claro es que entonces no existía nada para rizar el pelo. Yo ya conozco a tu abuela y es muy maja.

    Un saludo.

    • irati el 12 marzo, 2014 , a las 22:48
    • Responder

    Ya veo que del trabajo a casa y de casa al trabajo pero… ¡qué morro, por la tarde no tenían escuela! Ya nos podía pasar eso a nosotras.

    • Marta el 13 marzo, 2014 , a las 15:26
    • Responder

    ¡Madre mía qué supervestido de novia con siete metros de cola! , seguro que estaba muy guapa .
    Qué pronto tenían que empezar a trabajar y en una fábrica . Imagínate que dentro de dos años tuvieses que ir ya a trabajar para ganarte la vida y ayudar a tu familia .! No me lo puedo creer !

    • gonzalo el 13 marzo, 2014 , a las 15:37
    • Responder

    Qué raro hacer la comunión a los seis años. Yo no me imagino ir a coger carbón con un palo y una cesta. Es normal que después de trabajar tanto y tan duro disfrute un poco de su familia.

    • aintzane el 13 marzo, 2014 , a las 20:46
    • Responder

    ¡Qué duro tenía que ser para tu abuela lo de levantarse a las 4 a por carbón! A mí me parece muy raro lo de hacer la confirmación a los 6 años.
    Saludos.

  1. ¡Dios mío! yo no me levanto a las cuatro de la mañana ni para atrás, por ahora lo más que he madrugado ha sido a las siete y media de la mañana. Hoy en día se hace la comunión antes que la confirmación.

    • Edurne el 16 marzo, 2014 , a las 22:06
    • Responder

    Yo no me levantaría a las cuatro de la mañana a por carbón. ¡Qué morruda! No tener colegio por la tarde. Qué original, hacerse la permanente con trozos de cable de la luz. Como dices, lo que tenía que pesar una cola de 7 metros…

    Saludos

    • Carla el 21 marzo, 2014 , a las 12:42
    • Responder

    Mi tío también nació en casa, qué raro es el nombre Eulogio.
    Ese colegio de los Salesianos, ¿Sabes si existe?.
    Mi abuela me parece que no jugaba al juego de baloncesto.
    En la clase de mi abuela Isabel tenían un catecismo para todos l@s de su clase.

    Saludos,

    Carla.

    • Rubén el 21 marzo, 2014 , a las 13:02
    • Responder

    Un hermano de mi padre es un salesiano. Nosotros también empezamos a las nueve de la mañana el colegio.
    Qué morro, no tenía cole a la tarde, a nosotros solo nos pasa el miércoles.

    Un abrazo Rubén

    • Alba el 21 marzo, 2014 , a las 13:08
    • Responder

    Qué guapa era y es tu abuela. Qué extraño que tu abuela se hiciese los rizos con cables. Qué pronto hizo la comunión y la confirmación. Aquí la comunión se hace antes que la confirmación

    Un abrazo de Alba.

    • Ainara el 24 marzo, 2014 , a las 22:09
    • Responder

    Qué manera más rara de hacerse la permanente ¿no te parece?, ¡con lo fácil que es ahora!, vas a la peluquería y te lo hace. A mi se me hacen muy raras las historias de nuestras abuelas ya que todas dejaban de estudiar para ayudar en las tareas de casa y del campo, cosa que ahora no hacemos.
    Qué coincidencia, mis abuelas también viven en Ansoáin.

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