Mi abuela Isabel

Mi abuela Isabel nació en Abárzuza en 1940, en el seno de una familia humilde. Su padre trabajaba en el campo y para ayudar a la economía familiar acudía al monte a hacer carbón. Fue la mayor de tres hermanos.

Comenzó sus estudios en la escuela pública de Abárzuza, a los 4 años. En la escuela estaban en la planta baja las chicas con la maestra que se llamaba Äurea y en la primera planta estaban los chicos con Don Mariano Lampreabe. Los libros que utilizaban eran una enciclopedia, un libro de lectura y el catecismo. Como material escolar un lápiz, una goma, una regla y pinturas. Para calentar el aula utilizaban una estufa de leña y la profesora utilizaba un brasero debajo de su mesa.

MI abuela el día de su boda

MI abuela el día de su boda

A los siete años hizo la primera  comunión en la parroquia de Abárzuza. Después continuó sus estudios en el colegio de Anderaz, lugar al que acudían andando. Allí se relacionaba con niñas internas que iban de otras localidades. Así trascurrió la niñez entre escuela, colegio y juegos en los que sólo jugaban las chicas con las chicas a juegos como la china, la comba, el truco, los palillos, tres navíos en el mar…, etc.

Poco duró la asistencia al colegio porque al ser la mayor de tres hermanos su padre la llevaba al campo para que le ayudase en las tareas agricolas; a comienzos de curso tenía que ayudar en la siembra y en marzo ayudaba en la escarda quitando malas hierbas. De esta manera ella solo pudo recibir una cultura general, mientras que sus hermanos sí pudieron estudiar.

Ayudaba a su madre en las tareas de casa y acudió a las monjas claretianas para hacer un cursillo de costura  y bordado lo que le sirvió para completar todas las labores domésticas. Entre tanto las diversiones pasaban por hacer teatrillos con las amigas, pasear por la carretera,  ir al cine en el Centro Parroquial y de vez en cuando a las fiestas de los pueblos cercanos. Leía lo que caía en sus manos y cuando pudo compró una radio para escuchar las noticias sin poner el volumen muy alto para que no se oyera en la calle, porque no se podía escuchar cualquier emisora.

A los 27 años se casó con Jesús Arana en  Abárzuza. La ceremonia fue en la iglesia de Abárzuza y la celebración con los invitados fue con comida y cena en  » Casa Urtasun», lo que hoy es el restaurante Dulanz. El viaje de novios consistió en un recorrido por Pamplona, Eibar, Bilbao y Burgos.

Un año más tarde nació su hija Lydia y a las tareas domésticas se unía el apoyo a su esposo  en la pequeña explotación  ganadera. Poco a poco sus suegros y sus padres fueron haciéndose mayores y necesitaban cada vez más atenciones, por lo que se dedicó al cuidado de los abuelos hasta  que fallecieron.

Su marido falleció en el 2002, víctima de un cáncer, y para llenar esos ratos de soledad se apunta a cursillos de pintura al óleo, vainicas, etc.

Ahora el tiempo lo dedica entre otras cosas a coser, pintar, trabajar en  la huerta, y leer ya que es una incansable lectora.

13 comentarios

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    • gonzalo el 18 marzo, 2014 , a las 9:36
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    Mira, nosotros también somos tres hermanos, pero en mi caso yo soy el pequeño. Los hermanos mayores siempre tienen que cuidar a los pequeños, trabajar más y ser más responsables. Seguro que tu abuela ha trabajado mucho.
    Un saludo,
    Gonzalo

      • Carla el 20 marzo, 2014 , a las 13:11
      • Responder

      Ya lo sé que los tienen que cuidar pero los deberían de cuidar. Menos mal que no tengo ningún hermano ni hermana porque si no le tendría que cuidar.
      Saludos,

      Carla

    • Marta el 19 marzo, 2014 , a las 21:25
    • Responder

    Ya veo que tu abuela como todavía está muy bien busca tareas por cualquier sitio . Me parece bien que ahora se dedique a pintar , leer y hacer todo tipo de cursillos que antes no pudo hacer .

    • Edurne el 19 marzo, 2014 , a las 21:32
    • Responder

    La profesora de mi abuela también se llamaba Aurea, mi abuela jugaba a esos juegos, pero no jugaba a juego de tres navíos en el mar. ¡Como tuvo y tiene que trabajar tu abuela! A mí me sorprende lo que podían hacer las abuelas. ¡Cuántas tareas!

    Saludos

    • sergio el 19 marzo, 2014 , a las 22:03
    • Responder

    Otra de las abuelas que durante toda su vida ha trabajado mucho. Cuando tenian que ir al campo lo hacian como si fueran hombres y luego han cuidado de toda su familia . Espero que ahora aproveche para hacer todas las cosas que le gustan .

    • Sonia el 19 marzo, 2014 , a las 22:34
    • Responder

    ¡Qué raro se calentaban antes! Pero bueno eso se hizo hasta cuando mi madre era pequeña,porque alguna vez ya me lo había contado. Leyendo los artículos de las vidas de las abuelas me he fijado que a muchas abuelas les gustaba pasear por la carretera ¿No es un poco extraño?

    Un saludo.

      • Carla el 20 marzo, 2014 , a las 13:07
      • Responder

      Si. Ya lo sé que es un poco extraño, me pregunto cómo no pasaban miedo paseando por la carretera con los coches que pasaban.
      Saludos,

      Carla.

    • aintzane el 20 marzo, 2014 , a las 20:38
    • Responder

    A mí me ha sorprendido mucho lo de hacer la comunión a los 7 años porque ahora se hace a los 9.
    Yo no conozco casi ningún juego de los que has puesto en el artículo.
    Saludos.

    • irati el 20 marzo, 2014 , a las 20:46
    • Responder

    Mi abuela también se llama Isabel y conozco a tu abuela, es muy pero muy maja.

    • Ariadna el 20 marzo, 2014 , a las 22:37
    • Responder

    Es la primera vez que leo en los artículos de las abuelas que en el colegio a los chicos les daba una profesora y a las chicas un profesor. Qué pena que ella no pudiera estudiar todo lo que le habría gustado pero por lo menos sus hermanos lo consiguieron. Es bonito que una afición como es la lectura empezara desde pequeñita. Sí que había oído que le gustaba pintar pero no he visto ninguno cuadro suyo y me encantaría mucho.

    Saludos.

  1. Sí que tu abuela trabajó mogollón toda su vida y sigue trabajando. Yo la conozco porque es vecina mía. ¡Qué raro! se calentaban antes con estufas; lo bueno de ahora es que se inventaron los radiadores y nos calentamos con ellos.

    • Alba el 21 marzo, 2014 , a las 13:00
    • Responder

    Qué pena que su marido se haya muerto. Mi abuela también jugaba a esos juegos, los mismos que tu abuela Isabel. Tu abuela Isabel es muy maja, y hace unos cuadros y unos vestidos preciosos.

    Un abrazo de Alba.

    • Rubén el 21 marzo, 2014 , a las 14:50
    • Responder

    Mi tía empezó a trabajar en Anderáz hace 20 años, ¡pero como puede ser que se casen tan pronto!,
    Mi ABI (abuela) se casó de negro pero en cambio la tuya se casó de blanco aunque en esos tiempos se solía casar de negro pero ahora de negro si nos casamos parece un funeral, de blanco es mejor en estos tiempos.

    Un abrazo Rubén

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