Primera parte de la historia de mi abuela Isabel

Esta es la primera parte de la historia de mi abuela Isabel, desde que nació hasta la boda.

Mi abuela conmigo

Mi abuela conmigo

Mi abuela nació en Lezaun el 23 de octubre  del año 1933 en su casa. Eran siete hermanos, ella nació la última. Sus padres se llamaban Ildefonso y Margarita, Ildefonso se dedicaba al  campo y al ganado, y su madre Margarita trabajaba en las labores de la casa y cuidando a sus hijos.

Cuando estalló la guerra tenía tres años y sufrió la miseria de la guerra, no había ni azúcar ni café, y para conseguir cocían remolacha azucarera y el caldo de la remolacha lo usaban junto con la cebada tostada  para que saliese café. Leche tenían abundante porque tenían muchas vacas de monte. Se acuerda de la cantidad de gente que se iba a defender la patria a la guerra y no volvían más, entre ellos un primo carnal  que cuando ella tenía seis años marchó y no volvió nunca más.

En la escuela estaban unos doce quintos pero no los separaban por clases sino que estaban los cincuenta niños de todo el pueblo en una clase grande y las únicas excursiones eran ir a Erbioz  a ver sus cuevas y sus  paisajes preciosos muy cerca del pueblo. Al salir de la escuela  iba a casa a  merendar, comía  media  pastilla de chocolate de Pedro Mayo y un trozo de pan.

En su casa había mucho ganado como terneros y corderos y por ello montaron una carnicería. El estado le limitaba el número  de ganado que podía matar al mes y sus padres para vender mayor  número de carne hacían estraperlo con otros pueblos y así ganaban más dinero. Les vendían ganado a gente del País Vasco. Como en las afueras del pueblo había una borda donde estaban los guardias civiles de Abárzuza controlando todo lo que pasaban, mi abuela con siete años ayudaba a sus padres pasando por delante de la policía montada en una yegua que llevaba unas alforjas llenas de carne de ternera tapadas con una manta. Iba al encuentro de una camioneta que venía de Lazkano. Mi abuela les daba la carne y ellos le llenaban las alforjas de hojas de remolacha. También le daban un papel con la próxima cita y los kilos que les tenía que volver a llevar. Ella  llevaba un corsé y el dinero con el que le pagaban se lo guardaba dentro de él y  se lo daba a sus padres.

Por aquellos años hizo la comunión. El vestido se lo hicieron sus hermanas, y lo celebraron en casa con un bizcocho. Como todas sus hermanas eran mayores y a su madre le gustaba que fuese bien guapa, le hacían mucha ropa como chaquetas de punto, vestidos …

Cuando tenia 10 años empezó a trabajar en el campo, sus hermanas se fueron yendo de casa , una se hizo monja porque le mataron al novio en la guerra. En el campo hacia de todo  según la época. En verano segaba, pacentaba a los cerdos y cuidaba del rebaño, y en invierno como había tantísima nieve que tapaba muchas casas de Lezáun se quedaba  meses sin salir de casa. Muchos alimentos faltaban en invierno como la harina y para conseguirla molía el maíz de casa y hacía talos.

Mis abuelos el día de su boda

Mis abuelos el día de su boda

En su juventud se quedó sola en casa. Su madre le preparaba mucha ropa ya que quería que fuese muy guapa. Su juventud fue muy bonita. A misa iba todos los domingos y llevaba ropa elegante y la mantilla negra.

Cuando tenía 22 años se murió su madre porque le subió la tensión. Le rezaban la novena del rosario en casa a las noches  y durante el día en la iglesia, también le hicieron 50 misas gregorianas. Había 3 clases de funerales: de primera, segunda y tercera categorías.

Como su abuelo era de Abárzuza ella bajaba a su casa que se llamaba casa Munárriz y así  conoció a un joven alto y guapo  que se llamaba Tarsicio. La primera vez que lo vio, él pasaba por delante de casa de su abuelo con la azada en el hombro. Poco a poco él fue subiendo a Lezáun durante dos años, los domingos en bici y cenaba en su casa con ella y con su padre.

Un año después de la muerte de su madre se casó en Lezaun.

11 comentarios

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    • Alba el 19 marzo, 2014 , a las 11:18
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    En la foto de la boda de tu abuela Isabel y tu abuelo Tarsicio, cuánto se parece tu abuelo a Gorka, el padre de Ion. A mí no me gustaría nada que mi hermano vaya a la guerra y no vuelva más, por lo menos despedirme de él…. Mi abuela Carmen, mis dos tías-abuelas y mi tío-abuelo también nacieron en Lezáun.

    Un abrazo de Alba

    • Marta el 19 marzo, 2014 , a las 21:40
    • Responder

    Me ha hecho mucha gracia lo de los funerales , que podían ser de tres clases, Me imagino que cuanto más le pagabas al cura mejor sería . !Qué cosa pasaban! Sí que lo tuvo que pasar mal en la época de la guerra y vaya miedo pasar cargada con la carne delante de los guardias .

    • sergio el 20 marzo, 2014 , a las 22:01
    • Responder

    Menos mal que por lo menos tenían leche de las vacas de casa; porque el café que hacían con la cebada y la remolacha no sé si estaría muy bueno.

    • Rubén el 21 marzo, 2014 , a las 0:07
    • Responder

    Mi abuela también tuvo un hermano que fue a la guerra y murió, también tomaban chocolate, el chocolate se llama Pedro Mayo.

  1. Menos mal que tenían vacas para sacarle la leche porque al menos podían beber el café hecho con la cebada y la remolacha. Qué pena que algunos murieron en la guerra.

    • Gonzalo el 21 marzo, 2014 , a las 12:55
    • Responder

    ¡Qué pena que su primo carnal fue a la guerra y murió! Se me hace raro que no hubiera ni café ni azúcar. Mis padres también me contaron que antes de que naciera yo tenían mucho ganado.

    Un saludo Gonzalo

    • Edurne el 23 marzo, 2014 , a las 22:08
    • Responder

    Nunca había oído el nombre Ildefonso, me parece un poco raro el nombre. A mi me sorprende los nombres que se ponían antes. ¡Qué pena que su primo fuera a la guerra y muriera! Me sorprende que les obligaran a entrar a misa con mantilla.

    Saludos

    • ariadna el 24 marzo, 2014 , a las 22:11
    • Responder

    ¡Qué extraño! Antes había más niños en el colegio de Lezaun que ahora. Tenían que hacer muchas cosas para conseguir café, seguro que les tenía que gustar mucho. Fue una suerte que fuera la pequeña, iba siempre guapa, su madre y sus hermanas le hacían la ropa… Tus abuelos se conocieron de una forma muy bonita, lo suyo fue un flechazo a primera vista.

    Saludos.

    • aintzane el 26 marzo, 2014 , a las 20:31
    • Responder

    Qué casualidad, mi abuela tuvo seis hermanos y con ella 7 ¡Como tu abuela! Pero mi abuela Victoria nació en Murugarren en 1911.
    Saludos.

    • Sonia el 27 marzo, 2014 , a las 22:43
    • Responder

    Me ha sorprendido muchísimo que para merendar nada más comieran media pastilla de chocolate y un pedazo de pan, ¡Sí que tendría que pasar hambre! ¡Qué pena que su primo se fuera a la guerra y no volviera más! Seguramente tu abuela en el momento de pasar por delante de los guardias pasaría un podo de miedo…

    Un saludo.

    • Carla el 2 abril, 2014 , a las 17:56
    • Responder

    Mi abuela también se llamaba margarita. Nunca había oído el nombre Ildefonso. Se me hace un poco raro ese nombre. Yo pensaba que tu abuela había nacido en Abárzuza.
    La remolacha es una fruta ¿verdad?.
    ¿Qué es la patria ?.

    Saludos,

    Carla.

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