Hyoshigi, hyoshigi

Como ya sabéis, durante el trimestre pasado estudiamos las abejas. El 5 de noviembre el profesor de euskera y Educación Física, Jon, nos dijo que íbamos a hacer un kamishibai. Yo no sabía qué era pero enseguida nos lo explicó.

Yo contando el kamishibai a los chicos de Pixela

Yo contando el kamishibai a los chicos de Pixela

Significa «drama de papel«, es una forma de contar historias. Se originó en los templos budistas de Japón el siglo XII, donde los monjes utilizaban emaki (pergaminos que combinan imágenes con texto) para combinar historias con enseñanzas.

Se mantuvo como un método para contar historias durante varios siglos, pero posiblemente se le conozca más por su renacimiento en los años 1920 hasta los años 1940.

El gaito kamishibaiya, o cuentista, golpeaba dos pedazos de madera unidos por una cuerda, llamadas hyoshigi, para anunciar su llegada a las diferentes villas. Todo era como una serie y en cada villa contaba el capitulo siguiente.

Nos costó bastante hacer los cuentos ya que había que pensarlos, pasarlos a euskera y por último dibujarlos. A mí lo que más me gustó fue dibujar las viñetas y lo que menos pintarlas ¡Había tanto por pintar!

¡Por fin! Los terminamos y nos tocaba grabarnos contando los cuentos. Aunque en el vídeo tenéis mi cuento os lo dejo aquí para que lo leáis:

AZKEN LOREA:

Érase una vez, una pequeña abeja llamada Arrosali. Vivía en un gran enjambre junto a sus padres y no le gustaba nada ir al colegio. Arrosali era especial porque en vez de tener rayas amarillas y negras, tenía rayas azules y negras. La abeja era tan vaga que decidió no estudiar.

Pasó el tiempo, se hizo mayor y fuerte y tenía que ir al trabajo que consistía en repartir el polen por los campos. Ella decidió no ir a trabajar. Todas las abejas hicieron lo mismo que ella y no quedó nadie que repartiera el polen. Las plantas se secaron y como no habían plantado más, no quedó ni una sola flor. Arrosali se sintió muy culpable, se arrepintió y decidió ir a buscar polen y esparcirlo por los campos.

Buscó y buscó pero no había flores en las que coger polen. Arrosali ya pensaba que se iban a acabar todas las flores pero de repente… Llegó a la colmena una abeja que había viajado por todo los sitios imaginables.

La abeja le dijo a Arrioali que no se preocupara, que ella tenía la solución para todos sus problemas. Ella que había viajado por tantos sitios consiguió ver la ultima flor, que se encontraba en uno de los cientos de campos que hay en México (América).

Arrosali, que vivía en España no se sabía el camino hasta México. La otra le dijo que ella le acompañaría, que ella lo conocía muy bien. Hicieron las maletas y se fueron rumbo a México.

Arrosali plantando las semillas

Arrosali plantando las semillas

Por el camino Arrosali le preguntó cómo se llamaba. Ella le contestó que se llamaba Fermina. Cuando llegaron, todo le parecía tan extraño: la forma de vestir, la forma de hablar, etc. Al llegar al campo se encontraron allí plantada la última flor que estaba a punto de morirse. A Arrosali le dio tiempo a coger el último grano de polen.

A partir de ese grano de polen nacieron muchas más flores. Todo volvió a la normalidad y Arrosali convenció a todas las abejas para que volvieran a trabajar. Los campos recuperaron su belleza y colorín colorado este cuento se ha acabado.

Un mes más tarde Jon nos dijo que se lo teníamos que ir a la clase de Triku y a la de la Txabola a contarles los cuentos y que la primera era yo ¡Qué nervios!

Me lo pasé muy bien contándoselo. Después se lo conté a los de Pixela (mi clase) ya que ellos tampoco lo habían oído y luego les tocaba a los demás contarles sus cuentos ¡Qué bonitos son todos!

Y vosotros ¿Habéis oído alguna vez un kamishibai? ¿os ha gustado? ¿Os ha gustado mi cuento? ¿Cuál ha sido vuestra parte favorita?

10 comentarios

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    • ruben el 25 abril, 2014 , a las 20:00

    Mi madre nació en México y le gustaría mucho volver a ir.
    Tu cuento me ha gustado y yo también quisiera ser una abeja viajera.

    un abrazo Rubén

    • gonzalo el 26 abril, 2014 , a las 14:13

    Para mí todos los kamishibais son bonitos. Para mí también era lo más aburrido pintar porque te cansas mucho. Yo no me imagino una abeja azul.

    • irati el 27 abril, 2014 , a las 19:47

    Me ha encantado tu cuento pero todos son igual de bonitos, y las colmenas también son iguales de bonitas.

    IRATI

    • Ainara el 27 abril, 2014 , a las 20:54

    Creo que has contado muy bien tu Kamishibai y que has tenido que pensar mucho para elaborarlo, ya que es de los más largos de la clase.
    Yo he oído muchos Kamishibais y son entretenidos.Me han gustado mucho todos.
    Mi parte favorita ha sido cuando Arrosali reparte el polen por los campos y vuelven a salir las flores.

    • jon el 28 abril, 2014 , a las 19:02

    Todos los kamishibais son super bonitos pero este es de los mejores, es super bonito.

    • aintzane el 28 abril, 2014 , a las 20:07

    Menos mal que esa abeja viajó a por el polen de esa flor porque si no no habría más flores y las abejas se morirían, eso sería una pena.
    Saludos.

    • Marta el 28 abril, 2014 , a las 21:55

    Qué bien que al final aunque sea en México pudieron encontrar unos granos de polen. Aunque es un cuento podemos ver lo importantes que son las abejas y que sin ellas desaparecería la vegetación y yo creo que hasta las personas. Así que aunque nos piquen de vez en cuando yo creo que tenemos que cuidarlas.

    • Edurne el 30 abril, 2014 , a las 11:28

    Qué bien que por fin se de cuenta que hay que trabajar, estudiar etc.. Más vale que llegó a coger el último grano de polen. Yo nunca he ido a México pero ya me gustaría ir. Mi parte favorita es cuando Arrosali se va a México a por polen, me ha parecido una parte muy divertida.

    Saludos

    • Sonia el 2 mayo, 2014 , a las 15:03

    ¡Me encanta tu historia! Sí que has tenido que desarrollar la imaginación para inventarte esta historia. Vaya abejas más vagas que se volvieron todas, más vale que Arrosali fue hasta Méxíco para recuperar todas las flores que se habían perdido.

    Un saludo.

    • Carla el 4 mayo, 2014 , a las 18:26

    Los dos nombres parecidos Arrosali y Arrioali. Está super bien este cuento, también es muy bonito….

    Saludos,

    Carla

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