Las bodas de oro de mis abuelos

Mi familia paterna en la Iglesia

Mi familia paterna en la Iglesia

El viernes 28 de noviembre fuimos a Galicia mi padre, mi hermana y yo. Salimos de Abárzuza después de terminar las clases a la mañana. Mi padre y mi madre tenían todo preparado, así que a la 13:20 nos fuimos a Estella a recoger a mi hermana Iranzu al colegio del Puy.

Yo estaba muy nervioso y no me sabía el camino, pero mi padre si se lo sabia y además llevábamos un GPS, mi padre me dijo que nos ayudaría a saber donde están los radares e indicarnos los límites de velocidad.

Cogimos la autovía en Estella dirección a Logroño, llovía mucho y hasta pasar Burgos no pude ver muchas cosas, ¡ Ah ! pero llegando a Burgos vi una caravana de vehículos del ejército, nunca había visto en directo ninguno y me llamaron mucho la atención.

Seguimos nuestro camino dirección Benavente estaba aburrido y empecé a jugar a la psvita, pero pronto me aburrí otra vez. Pasamos Benavente y paramos a echar gasolina y a comprarnos unas chocolatinas. Empezó a hacerse de noche y subiendo el puerto de la Canda vimos nieve en el monte, no había nieve en la carretera, yo quería pero mi padre no.

Entramos a Galicia por la provincia de Ourense y aún nos faltaba 1hora y media de camino, salimos de la autovía a la altura de Ribadavia y allí cogimos hacia Amiudal que es el pueblo donde viven mis abuelos.

Mis abuelos sacándose la foto con sus hijos

Mis abuelos sacándose la foto con sus hijos

Llegamos a las 20:30 de la noche. Mi abuelo ya nos estaba esperando, mi padre metió el coche en el garaje y salimos a saludarlos. Mi abuelo y mi padre se  abrazaron, yo le di un beso a mi abuelo, después llegó mi abuela.

Primero dejamos las maletas y después fuimos al salón de abajo y mientras los mayores hablaban yo estaba viendo la televisión después llegaron mis tíos y allí conocí a mi tío que vive en México, yo estaba muy cansado y mi hermana también entonces nos fuimos a la cama.

Al día siguiente nos esperaba un día muy especial ya que mis abuelos festejaban sus bodas de oro que no es otra cosa que cumplir 50 años de casados. Fuimos primero a misa en la misma iglesia donde se casaron (eso me dijo mi padre). Fue muy emotiva para mi padre y también para mis tíos y por supuesto para mis abuelos.

Al terminar, lanzaron unos cohetes y nos fuimos a la casa de los abuelos junto con los demás invitados. Los mayores brindaron con orujo, vino y cava, los niños teníamos refrescos, aguas, galletas, turrones, castañas e higos pasos.

De ahí nos fuimos a comer a una casa rural  que se llama Valderias y allí nos pusieron de comer comida típica gallega. Los primeros platos eran parecidos al los de aquí aunque a mí solo me gustaba el queso y el pan (que es muy rico),  de los segundos no comí porque no me gustaba. Mis abuelos recibieron muchos regalos y se sacaron muchas fotos, yo me aburría porque era el único chico de la comida. Sobre las 18:30 nos fuimos para casa, cenamos y nos acostamos.

El domingo nos levantamos tarde. Mi padre y mis tíos se encargaron de la comida  mientras que nosotros veíamos la televisión porque hacia mucho aire. Por la tarde llegaban visitas a casa pero yo no conocía a las personas, más tarde nos fuimos al bar de mi tío para dejar unas cosas y así empezar a preparar nuestro viaje de regreso. Por la noche los mayores no se quedaron hasta muy tarde porque todos teníamos que volver a nuestra rutina, ya que mi padre no quería que perdiera más días de escuela.bodas-de-oro-3-300x300

El lunes, mi padre me despertó a las 8:00 de la mañana, desayunamos, mi padre bajó las maletas, nos despedimos de mis abuelos y nos fuimos. Paramos en el horno de pan para comprar 2 hogazas de pan ya que a mí me gusta  mucho. Allí´, en el horno hay un perro que ladra mucho. Después iniciamos el camino de vuelta a casa.

Salimos con buen tiempo, no llovía y yo tenía calor, pero eso solo fue hasta Burgos, allí empezó a llover y a mi me gustaba más porque así no tenía calor. Esta vez no me tocó ver a los camiones militares, mi padre nos trajo por Vitoria para que conociéramos otra ruta y así fue que al llegar al puerto del Lizarraga ya sabía que estábamos cerca de casa. Vimos en el suelo las pintadas de la vuelta ciclista de España que pasó en el verano.

Al llegar a Ibiricu mi hermana le llamó a mi madre para decirle que ya estábamos llegando. Me puse muy contento a l ver a mi madre y le di un beso muy grande, ya que no pudo venir por cuidar a mi otra abuela.

Bajamos las cosas del coche y le dimos a mi madre un regalo que habíamos comprado para ella. Le contamos lo que habíamos hecho y preparamos la vuelta al cole ya que había perdido un día, aunque yo pienso que no lo perdí.

12 comentarios

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    • irati el 7 diciembre, 2014 , a las 13:56
    • Responder

    Yo todavía no he ido a ninguna boda de oro pero me encantaría ir.

    Un saludo. Irati.

    • Marta el 8 diciembre, 2014 , a las 13:10
    • Responder

    ¡Vaya, qué largo viaje en coche! aunque ir tanto en coche te enseñó muchos pueblos que seguramente no conocías. Yo nunca he estado en ninguna boda de oro. Qué suerte tuviste de ver una caravana de vehículos del ejército.

    Un saludo, Marta

    • Carla el 8 diciembre, 2014 , a las 13:31
    • Responder

    Qué e contentos tuvieron que estar tus abuelos acompañados de todos sus hijos y nietos. Yo he ido a una boda de oro de mis tíos y otra de platino de mis abuelos. Qué días más divertidos pasaste. Tu madre se tuvo que ver muy contenta del regalo que le trajisteis.

    Saludos,

    Carla

    • IRANZU IRISARRI el 8 diciembre, 2014 , a las 17:15
    • Responder

    ¡Qué bonito, Rubén! Yo estoy de acuerdo contigo que en no perdiste el día de clase con los buenos e irrepetibles momentos que ganaste. Mi más sincera enhorabuena a tus abuelos, a tus padres, a Iranzu y a tí por supuesto. Un saludo,

    Iranzu

    • ion el 9 diciembre, 2014 , a las 13:58
    • Responder

    Rubén, yo nunca he ido a Galicia espero que algún día me lleves contigo.

    Un saludo, Ion.

    • unai el 10 diciembre, 2014 , a las 17:21
    • Responder

    Yo nunca he estado en una boda y menos en bodas de oro

    abrazos, Unai

    • Daniel el 10 diciembre, 2014 , a las 20:17
    • Responder

    Mira que fue un día largo… Mis abuelos hicieron las bodas de oro hace creo que un mes.

    Un saludo,
    Daniel

    • Edurne el 10 diciembre, 2014 , a las 20:57
    • Responder

    A mi nunca me ha gustado viajar y aun menos a sitios tan lejanos. Yo nunca he estado en una boda como invitada y tampoco en una boda de oro. Yo nunca he ido a Galicia, aunque quiero ir, salvo por el viaje. He pasado muchas veces por el puerto de Lizarraga. Espero que te lo pasaras genial en Galicia, con tus abuelos y demás familiares.

    Un saludo, Edurne.

    • Aintzane el 10 diciembre, 2014 , a las 21:13
    • Responder

    Como veo, te lo pasaste genial, yo no he ido nunca a unas bodas de oro pero me encantaría ir. ¡Menudo viaje más largo que os pegasteis! una pena que tu madre se tuvo que quedar a cuidar el bar.
    Saludos.

    • Ainara el 10 diciembre, 2014 , a las 21:14
    • Responder

    Yo ya he tenido las bodas de mis abuelos de Abárzuza, y las de plata de mis tíos que hice un artículo, pero de mis abuelos de Pamplona no he llegado a tener porque aún les quedan 3 años más para los 50 así que solo me quedan dos bodas de plata, las de mis padres y las de la hermana de mi madre.
    Nunca he estado en Galicia, pero mi padre ha pensado que el año que viene vayamos allí de vacaciones y la verdad es que tengo muchas ganas de ir.

    • gonzalo el 10 diciembre, 2014 , a las 22:01
    • Responder

    Qué bien que ya 50 años de casados. Yo si fuera el único chico de la comida también me aburriría pero juego con mis hermanos.

    • Alba el 11 diciembre, 2014 , a las 22:36
    • Responder

    ¡¡Qué largo se te tuvo que hacer el viaje!! Yo nunca he ido a Galicia, pero me encantaría ir. Mis abuelos no han hecho aún las bodas de oro, creo que les falta 9 años. Yo cuando ibas diciendo los nombres de los sitios por los que pasabas, me quedaba impresionada. Yo nunca he visto vehículos de guerra.

    Un saludo de Alba

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