Un trabajo especial

el padre pescando bacalao

el padre pescando bacalao

Érase una vez un señor llamado Manuel. Vivía en Estolen (un pueblo muy pequeño y bonito de España) con su familia: su mujer (Lola), sus dos hijos (Pablo y Juan) y su perro llamado Yague. Eran infelices, porque el trabajo de los dos no les gustaba y trabajaba la madre en una tienda y el padre en una granja.

Manuel tenía un amigo que se llamaba Javier y se había ido de vacaciones a Terranova y venía esta misma tarde. A las 6 de la tarde Javier fue a casa de la familia y le dijo que en Terranova se pescaba mucho bacalao. Esta familia se interesó en el tema del bacalao y a la semana siguiente decidió ir a Terranova para trabajar en la pesca del bacalao y quedarse a vivir allí. En internet buscaron hoteles para dormir. El viernes saldrían temprano y llegarían al cabo de dos días. La madre llamó a su trabajo para dejarlo y la jefa le dio una excedencia.

vendiendo el bacalao

vendiendo el bacalao

Al día siguiente se levantaron a las 5 de la mañana y a las seis estaban listos. Fueron en avión y a los dos días llegaron allí. Cuando llegaron a Terranova fueron al puerto y se ofrecieron a los patrones de varios barcos para trabajar ¡Habían encontrado trabajo! Se fueron a cenar al hotel y luego a la cama

Al día siguiente se levantaron al amanecer y fueron a pescar. Al mes regresarían a Terranova y estarían allí (en el hotel) El barco zarpó. Se fue toda la familia a pescar, pues el patrón había contratado a toda la familia. Se fueron muy lejos. Pescaron mucho bacalao y cuando llegaron a Terranova se pusieron a venderlo, la familia y el jefe vendieron el bacalao juntos y el dinero lo dividieron entre los dos y la familia se quedó a vivir allí. Pero al venderlo les dijo un cliente:

-¡Os voy a hacer la competencia!, voy a vender el bacalao más barato y de mejor calidad. Ellos se preocuparon mucho y al final decidieron que al día siguiente hablarían con él.

Al día siguiente hablaron con él y lo solucionaron. Se compraron una casa (la familia) y vivieron de… ¡Un trabajo especial!

11 comentarios

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    • gonzalo el 14 diciembre, 2014 , a las 14:06
    • Responder

    Yo si no tuviera trabajo o no me gustaría también seria pescador como ellos ya que me gusta mucho pescar.

    • Ainara el 15 diciembre, 2014 , a las 19:25
    • Responder

    Yo creo que Manuel y su familia tuvieron una buena idea, porque las verdad que si no te gusta tu trabajo tienes que aguantar muchas horas al año trabajando.
    Qué suerte tuvieron de que les cogieran en ese barco para pescar bacalao, si no les hubiesen dado trabajo en ningún barco se hubiesen quedado pobres.

    • Edurne el 15 diciembre, 2014 , a las 20:25
    • Responder

    A mí no me gusta el oficio de pescador, pero claro, si a ellos les gusta… Yo ya he pescado alguna vez y me lo suelo pasar muy bien. Qué bien que encontraran un trabajo que les gustara, porque a mí no me gustaría trabajar en un trabajo que no me gusta.

    Un saludo, Edurne.

    • Rubén el 15 diciembre, 2014 , a las 20:30
    • Responder

    Me ha gustado mucho tu cuento. Yo no sé si trabajaría de pescador, bueno, si no tuviese trabajo, igual. No me gusta pescar.

    Un abrazo de Rubén

    • Ion el 15 diciembre, 2014 , a las 21:51
    • Responder

    Alba, este cuento es muy bonito y muy interesante. No has puesto cuantos días se quedaron en Terranova la familia pescando.

    Un saludo, Ion

    • Aintzane el 15 diciembre, 2014 , a las 23:03
    • Responder

    Qué cuento tan bonito, qué majos los patrones de los barcos que les dejaron trabajar en sus barcos. A mí no me gustaría ser pescadora.

    Saludos.

    • Carla el 17 diciembre, 2014 , a las 21:01
    • Responder

    ¿De qué era la granja en la que trabajaba el padre? A mí no me gustaría trabajar en una pescadería porque después te huelen las manos mucho a pescado. ¡Qué bonitos son los dibujos!

    Saludos,

    Carla

    • irati el 23 diciembre, 2014 , a las 11:09
    • Responder

    Me ha gustado un montón tu cuento, yo si no tuviese trabajo sí que me iría a una pescadería aunque al final te huelan las manos, no pasa nada.

    Un saludo, Irati.

    • Marta el 1 enero, 2015 , a las 17:41
    • Responder

    ¡¡Qué bien que al final encontraron un trabajo que les guste!!! Yo también haría lo que han hecho ellos si mi trabajo no me gustase. Tu cuento me ha gustado un montón, es super divertido.

    Un saludo, Marta

    • daniel el 13 febrero, 2015 , a las 13:52
    • Responder

    Pobres personas pero menos mal que tenía un amigo especial. Por lo menos encontró un trabajo decente en un barco.

    Un saludo,
    Daniel

  1. ¡Qué guay ir de vacaciones repartiendo sal con el barco de tu empresa!
    Un saludo, Unai

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