Viaje a las salinas

los peces jugando en el fondo del mar

los peces jugando en el fondo del mar

Érase una vez en el Mar Muerto un grano de sal llamado Salí. Sali era opaco y pequeño. A Salí le gustaba mucho estar en el Mar Muerto jugando al escondite con los demás granos de sal. Aunque Salí y Salia le llamaban a ese juego “Escondete sal”. El mejor amigo de Salí era Salia.

Un día jugando al “<escóndete sal” Salia se la paraba y tenía que contar hasta 10. Salí se tenía que esconder y decidió esconderse detrás de un alga. Salia le buscaba pero no le encontraba. Miró a un alga y se fijó que Salí estaba detrás. De pronto unos extraños hombres llegaron con un enorme barco con 25 tanques de agua que traían a bordo. Cuando llenaron los tanques de agua salada hasta arriba Salí y Salia se metieron dentro. El barco se dirigió hacia Pasajes para descargar el agua en varios camiones cisterna que se iban a distribuir en varias salineras.

Llegaron a las balsas de Salinas de Oro y les echaron allí ya que el manantial de Salinas se había secado. En las balsas se empezó a evaporar el agua porque hacía mucho calor. Cuando se evaporó todo el agua Salí y Salia descubrieron que tenían muchos amigos nuevos en un lugar hasta entonces desconocido para ellos con los que jugar al “escóndete sal”.

Salí y salia se preguntaron donde terminará su vida pero sea donde sea acabarán juntos y felices.

11 comentarios

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    • Alba el 14 diciembre, 2014 , a las 12:38
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    ¡¡Menos mal que Salí y Salia eran tan amigos!! A mí me gusta mucho jugar al escondite. Pero nunca había oído el «escondite sal» ¡Jajaja! Me gustan mucho los nombres que les has puesto a los granos de sal, son muy divertidos. A mi, si yo fuera un grano de sal, me encantaría vivir en el Mar Muerto.

    Un saludo de Alba

    • irati el 14 diciembre, 2014 , a las 13:02
    • Responder

    Me ha gustado mucho tu cuento. Qué bien que por fin se quedaron juntos porque si no que triste tienen que estar.

    Un saludo, Irati.

    • gonzalo el 14 diciembre, 2014 , a las 14:12
    • Responder

    Qué buena suerte que se hicieran amigos nuevos. Yo también juego al escóndete sal con mis hermanos pero no lo llamamos así.

    • Ainara el 15 diciembre, 2014 , a las 19:05
    • Responder

    ¡Qué bien que acaba la historia! Porque parece que va a acabar Salí y Salia sin agua en las balsas. en cambio, han acabado juntos y con más peces,acaban juntos y con más peces.
    A mí me ha gustado mucho este cuento, aunque es un poco más corto que los demás.

    • Edurne el 15 diciembre, 2014 , a las 20:00
    • Responder

    Tu cuento es muy bonito, qué pena que no les dejaran estar en el Mar Muerto y se los llevaran a Salinas de Oro. Pero bueno, no pasa nada, ya que allá se echaron muchos amigos. A mí me gusta mucho jugar al escondite, ya que es muy divertido.

    Un saludo, Edurne.

    • Rubén el 15 diciembre, 2014 , a las 20:22
    • Responder

    Me ha encantado tu cuento, y qué bien que se hicieran amigos nuevos. Pero lo mejor fue que se quedaron juntos.

    Un abrazo de Rubén

    • Aintzane el 15 diciembre, 2014 , a las 22:40
    • Responder

    Qué cuento más bonito, qué vista tuvo Salia para encontrar a Salí detrás de ese alga ¿no crees? Y veo que se vieron muy contentos al llegar a Salinas de Oro, eso es lo importante, que estuvieran a gusto y que hicieran muchos amigos.

    Saludos.

    • Marta el 15 diciembre, 2014 , a las 23:13
    • Responder

    ¡¡Qué buenos amigos eran Sali y Salia! Aunque les cambiaran de lugar seguían estando juntos o con más amigos para poder jugar al «escóndete sal». Me ha gustado mucho tu cuento, ha sido divertido.

    Un saludo, Marta

    • Daniel el 17 diciembre, 2014 , a las 18:13
    • Responder

    Un cuento muy muy bonito y sí que eran amigos.

    Un saludo,
    Daniel

    • Carla el 17 diciembre, 2014 , a las 20:57
    • Responder

    ¡Qué bonito ha sido tu cuento!. ¡Qué escondite más bueno se pensó Sali!. ¡Qué buen nombre se inventaron para el escondite sal». El dibujo está muy chulo. Menos mal que la vida de Sali y Salia fue feliz.

    Saludos,

    Carla

  1. La excursión fue divertida. En Arróniz nunca habíamos hecho excursiones con los padres.
    Un saludo, Unai

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