El minero con hipertensión

el minero

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Érase una vez un minero picando en las minas de Trogdog. Las minas eran oscuras como la noche y frías como el viento del Norte.

Un día picando se encontró una bola de sal gigantesca. Se la llevó a su casa, cogió un cuchillo y empezó a raspar. ¡El  trozo de sal se estaba regenerando! ¡Qué suerte! pensaba él.

Al día siguiente, a la hora de comer hizo lo mismo, así todos los días hasta que se cansó de comer sal porque además le provocó hipertensión.

Volvió a la mina y enterró el trozo de sal. Y no volvió a comer más sal en su vida.

11 comentarios

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    • Alba el 15 diciembre, 2014 , a las 18:41
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    ¡¡Qué pena que tuviera hipertensión!! Pero, si luego se curó… A mí me daría mucho miedo entrar en esa mina porque si eran oscuras y frías, brrrr… Tu cuento es muy original. A mí no me gusta mucho la sal. Yo no quisiera tener hipertensión como el hombre, que por cierto ¿Cómo so llama el minero? Me parece muy divertido el nombre que les has puesto a las minas «Trogdodog» ¿Te lo has inventado tú?

    Un saludo de Alba

    • Ainara el 15 diciembre, 2014 , a las 19:45
    • Responder

    Tu cuento es muy bonito, solo que lo podrías haber contado con las mismas cosas pero con diferentes palabras y más largo, porque se lee tan rápido que ni te enteras de que va y hay que volver a leerlo.

    • Rubén el 15 diciembre, 2014 , a las 20:37
    • Responder

    Me ha parecido ingenioso el nombre de Trogdog. Yo creo que si las minas eran tan oscuras a alguien le podrían asustar. Buen,o debería comer más sal pero no mucha.

    Un abrazo de Rubén

    • Edurne el 15 diciembre, 2014 , a las 20:45
    • Responder

    Más vale que el minero ya no comió más sal, porque la sal es muy buena para el cuerpo pero claro, no hay que abusar de ella, porque si no, te puede entrar hipertensión como le paso al minero. El nombre de la mina es muy original.

    Un saludo, Edurne.

    • Ion el 15 diciembre, 2014 , a las 22:04
    • Responder

    Daniel, este cuento es muy bonito y muy interesante. Aunque es corto yo creo que no hace falta que sea muy largo pero lo que más tiene que ser interesante.

    Un saludo, Ion.

    • Aintzane el 15 diciembre, 2014 , a las 22:45
    • Responder

    Qué cuento más bonito pero yo tengo una pregunta ¿al final la tensión le bajo? menos mal que volvió a enterrar la sal porque si no…

    Saludos.

    • gonzalo el 16 diciembre, 2014 , a las 21:12
    • Responder

    Qué suerte tuvo al encontrarse la piedra de sal. Yo si me encontrara esa piedra no la estaría rascando todo el rato porque me produciría hipertension.

    Un saludo, GONZALO

    • Carla el 17 diciembre, 2014 , a las 20:49
    • Responder

    Parece ser que le dio miedo la sal ¿No? , Qué bonito el cuento, ¡es precioso!. Que suerte tuvo de encontrar tanta sal. No me extraña que le produjera hipertensión.

    Saludos,

    Carla

    • irati el 23 diciembre, 2014 , a las 11:14
    • Responder

    Me ha gustado tu cuento, qué suerte tiene que se ha encontrado una bolsa gigante de sal. Ya me gustaría encontrármela yo.

    Un saludo, Irati

    • Marta el 1 enero, 2015 , a las 18:00
    • Responder

    ¡Qué pena que le entrara hipertensión! Pero mas vale que volvió a dejar la piedra gigante de sal enterrada en la mina. Me ha parecido muy curioso el nombre Trogdog. Me ha gustado tu cuento.

    Un saludo, Marta

  1. ¡Qué cuento más corto Daniel! ¿El minero tuvo hipertensión?
    Un saludo, Unai

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