La sarasalinera

LA SARASALINERA

Hace tiempo un hombre llamado Juan Garmendia vivía en un pueblo que estaba en un sitio muy poco conocido en el Valle de Zagarremedia. Él era pobre, tenía cinco hijos que se llamaban Lupita, Mateo, Javier, Mª. José y Zarra; su mujer Sara estaba muy enferma ( tenía cáncer).

Juan solía salir todos los días al monte para buscar comida, leña y todo lo que pudiera llevarse a casa. Un día al pasar por un llano le llamó la atención un objeto cristalino donde se reflejaba el sol, se acercó y miró fijamente. Al principio no sabía lo que era, pero se imaginó lo que podía ser,

La mina

La mina

así que lo probó y le supo salado. Como era un poco tarde, cogió un trozo y se lo llevó a casa, ahí lo estuvieron viendo todos, uno de sus hijos, Javier,le dijo:

-Padre ¡esto es sal y parece muy pura!

Juan le respondió:

-Mañana iremos al sitio donde lo he cogido y veremos que encontramos.

A la mañana siguiente Juan, Javier y Zarra salieron al lugar donde había encontrado el trozo. Al llegar estuvieron observando el lugar, cogieron unas palas y estuvieron cavando. Se sorprendieron al encontrar tanta sal, así que decidieron que lo tendrían en secreto hasta que pudieran hacer algo con aquello.

Ellos siguieron yendo todos los días a la mina, seguían cavando y cavando. Lo que iban sacando lo vendían en el mercado y podían seguir viviendo. Así pasaron los días y sin darse cuenta llegaron hasta unos túneles subterráneos donde había unas criaturas pequeñitas y silvestres muy simpáticas.

Al principio, al verse de frente se asustaron, pero luego se saludaron y se hicieron amigos. Estos pequeños seres se llamaban Salineros, eran cristalinos, brillantes y había de todos los tamaños

Los bichicos

Los bichicos

, su alimento era la sal y sabían que si la gente descubría la mina la explotarían y al final desparecerían. La familia de Juan les dijo que ellos guardarían el secreto y lo único que les pedían era que les dejaran seguir sacando algo de sal, para poder venderla y así tener dinero para vivir.

Los salineros quedaron muy contentos y se alegraron de encontrar a unas buenas personas e hicieron el trato de que ellos los cuidarían y podían seguir sacando sal.

Juan y su familia empezaron a vivir porque ya tenían trabajo sacando y vendiendo la sal. Su mujer Sara, pudo estar mejor cuidada y alimentada por sus hijas e hijos. Todos ayudaban en las diferentes labores: Lupita y Mª. José se encargaban de limpiar la sal y ponerla en bolsas para vender en el mercado y Javier, Zarra y Mateo ayudaban a su padre y a los salineros.

Cuando Sara murió, pasaron unos día muy tristes y no se acercaron por la mina; los pequeños

Trabajando en la mina

Trabajando en la mina

salineros estaban muy preocupados, así que sin que nadie les viera fueron hasta casa de Juan para saber lo qué ocurría, al enterarse de la noticia le dijieron a Juan:

-Juan, sabemos que esto es muy difícil, pero ella estará siempre contigo. Será un pequeñito granito de sal en tu vida. Por habernos ayudado tanto y protegernos, desde hoy a nuestra casa ( la mina ) le llamaremos la “Sarasalinera”.

11 comentarios

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    • Aintzane el 15 diciembre, 2014 , a las 22:56
    • Responder

    Qué pena que Sara se murió, pero qué majos fueron Juan y sus hijos por cuidar tan bien a Sara, y qué nombre tan bonito le puso a la mina en homenaje a su mujer.

    Saludos.

    • Ainara el 16 diciembre, 2014 , a las 20:42
    • Responder

    ¡Qué cuento más largo! Creo que es el más largo por ahora. También es muy bonito y muy interesante, tanto que a veces si paras de leer, hasta te deja con intriga de qué va a pasar.
    Me parece que has tenido que tener mucha imaginación a la hora de inventarlo.

    • gonzalo el 16 diciembre, 2014 , a las 21:07
    • Responder

    Qué pena que Sara muriera. Yo me emocionaría porque le pusieron su nombre a una mina.

    • Edurne el 17 diciembre, 2014 , a las 15:36
    • Responder

    ¡Qué bonito es tu cuento! ¡Qué pena que Sara se muriera! pero como es un cuento no pasa nada. Tus dibujos también son muy bonitos. El nombre que le pusieron a la casa de los bichos en homenaje a Sara es muy bonito y original.

    Un saludo, Edurne.

    • Ion el 17 diciembre, 2014 , a las 17:14
    • Responder

    Rubén, este cuento es muy bonito y muy interesante. Qué pena que muriera Sara. Aunque Juan fue muy majo en este cuento. Sí que es largo, espero que publiques otro cuento tan bonito como este.

    Un saludo de Ion.

    • Carla el 17 diciembre, 2014 , a las 21:23
    • Responder

    Pobre Sara, qué mala pata tuvo de morirse. El padre se quedó con mucho trabajo, pobre Juan que se quedó vivo con cinco hijos.

    Saludos,

    Carla

    • Alba el 18 diciembre, 2014 , a las 10:54
    • Responder

    ¡¡Qué pena que la madre, Sara se muriera!! Qué maja era esa familia, porque guardaron el secreto de la mina. Tu cuento es muy bonito y muy interesante. ¡¡Qué bien que el padre tenía trabajo!! Los bichos eran muy majos al dejarle trabajar al padre.

    Un saludo de Alba

    • irati el 23 diciembre, 2014 , a las 11:17
    • Responder

    Me ha gustado tu cuento, pobre Sara que tuvo que morir. Yo no me quiero morir.

    Un saludo, Irati

    • Marta el 1 enero, 2015 , a las 18:17
    • Responder

    ¡Qué bien que Juan y sus hijos se hicieron amigos de los Salineros y que no contaran a nadie el secreto de la mina!! Qué pobre Sara, que se murió, ¡Qué majos los salineros que pusieron a la mina de nombre Sarasalinera. Me ha encantado tu cuento.

    Un saludo, Marta

  1. ¡Qué pena que Sara se murió! pero en lo demás el cuento es muy original y divertido.
    Un saludo, Unai

    • Daniel el 18 febrero, 2015 , a las 17:11
    • Responder

    Qué majo es Juan guardando el secreto y además nadie quería que murieran los salineros.

    Un saludo,
    Daniel

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