Ene 09

De vacaciones en Urbasa

El  día 1 de diciembre me dijo mi madre que íbamos a ir desde el 3 de diciembre hasta el día 8 de diciembre,  a Urbasa con toda la familia a una casa de los Frailes. También iba la familia de mi tía Cristina. Yo ya había estado muchas veces con la familia y… ¡Me encanta! Mi madre no iba a ir hasta el viernes día 5. El día 2 de diciembre, a la noche preparé la maleta. Me metí a la cama y no podía dormir de los nervios que tenía.

A la mañana me levanté con muchas mariposas en la tripa. Me preparé, desayuné y…. A la 13:00 vinieron mi tío Samuel y mi tía Cristina a por Sonia y a por mí, cargamos las maletas al coche con mucha presión y marchamos rumbo a Urbasa. Llegamos a las 13:45. Nos encontramos con mis tíos (Bego y César) y mis primas (Andrea y Aitana), les saludamos y los mayores fueron a preparar la comida. Las niñas fuimos a hablar a la habitación. Todos los años elegimos la habitación más pequeña de la casa, pero este año, como éramos más niños, nos cogimos otra habitación más grande. La casa tiene 7 habitaciones, una cocina, un comedor enorme, una sala de juegos en el piso más alto y detrás de la casa hay una piscina.

Nacedero del Urederra

Nacedero del Urederra

A las 16:00 nos pusimos a comer ¡¡Qué tarde!! y luego los mayores se fueron a dar un paseo, aunque estuviera lloviendo no les importaba. Nosotras nos quedamos en la casa hasta  que a las 19:00 vino la familia de Crtistina. Estuvimos hablando un poco con Luz, Andrea y Teresa (las sobrinas de Cris) y a la media hora vinieron los caminatas de andar. Se saludaron todos y… ¡A preparar la cena! Los niños estuvimos jugando en la habitación. A las 23:00 empezamos a cenar y a las doce nos fuimos todos los niños a la cama. Solo se oían los ronquidos de la gente y alguna que otra trompeta (ya sabéis a lo que me refiero)

Al día siguiente nos levantamos a las 09:00, desayunamos y nos preparamos. Los padres organizaron una excursión al Nacedero de Urederra. Nosotros pensamos que no hacía falta   bocatas para almorzar pero…. ¡Nos morimos de hambre! Fuimos en coches hasta Baquedano y de Baquedano al nacedero andando. ¡Los niños nos cansamos mucho pero seguimos adelante! Cuando llegamos vimos que el agua no estaba azul, pero el paisaje era… ¡Precioso! Yo ya había ido muchas veces al Nacedero del Urederra pero merece la pena ir.  Casi llegando al nacedero (donde crece el agua) teníamos que pasar por unas rocas que eran muy estrechas. Mientras andábamos por esas rocas, parecía que nos íbamos a caer, pero… nadie se cayó. Lo conseguimos, llegamos al nacedero. El paisaje era precioso aunque no estábamos muy tranquilos porque eran las 3 de la tarde, aún no habíamos comido y encima ¡Estaba empezando a llover! Y nos dimos la vuelta. Llegamos al parking y nos fuimos a casa. Empezamos a comer y luego, después de comer fuimos a hacer un poco de tarea del colegio. A la tarde estuvimos viendo, como Natalia (la hermana de Cris) le hacía una rasta a Andrea y luego nos enseñó Teresa y Natalia a bailar zumba. ¡¡Nos reímos mogollón bailando!! Ese día, a la noche estuvimos bailando en la habitación y al la 01:00 nos fuimos todos a la cama. ¡¡Me lo pasé en grande!!

cueva de los Cristinos

Cueva de los Cristinos

Transcurrió la noche y a las 10:00 nos levantamos. Ese día venía mi madre e íbamos a ir a lacueva de los Cristinos. Cuando ya estábamos listos, cogimos los coches y fuimos a Larraona. Aparcamos en el frontón y allí nos encontramos con mi madre. Fuimos camino a las cuevas. Subimos una cuesta que no me lo podía creer de lo grande que era. Cuando por fin la subimos anduvimos un cuarto de hora llano y a los cinco minutos llegamos. Almorzamos para reponer esas fuerzas que se nos fueron en el camino y entramos a la cueva. La cueva para bajar tiene una cuesta con unas escaleras, pero… ¡Resbalaban mucho! Yo ya había ido una vez pero la vez pasada nos surgió un problema: en vez de ir por la izquierda fuimos por la derecha y ese no era el camino correcto. Así que esta vez fuimos por la izquierda. Dentro de la cueva hacía mucho frío, pero lo que me sorprendió fue que en vez de estar la temperatura de la cueva más baja que la de la calle, estaba al revés. La cueva era inmensa y muy oscura. Tuvimos que llevar linternas. Había que andar con mucho cuidado porque te podías resbalar y encima había charcos en el suelo. Había muchas estalactitas y estalagmitas. En el suelo había mucha cal.

Cuando terminamos la visita salimos al exterior y nos molestó la luz del sol a los ojos. A la vuelta fuimos por un camino nuevo y más corto porque empezó a llover. Nos dividimos en dos grupos; un grupo fue al bosque encantado (Cesar, Jesús, Andrea, Luz y mi madre) y el otro grupo, como teníamos mucho frío nos fuimos a los coches. Cuando llegamos a casa vimos que había dos niños y un padre esperándonos (eran otro hermano de Cristina y sus dos sobrinos) Los niños se llamaban Victor y Pablo y el padre Luciano. Nos presentamos, les enseñamos la casa y fuimos a comer. La comida estaba estupenda, pero los niños estábamos tan cansados… ¡Que nos fuimos a la siesta! Cuando nos levantamos, los mayores y peques jugamos a un juego, que se llama las “mantas”. Se juega de esta manera: hay dos equipos, unos se esconde debajo de la manta y el otro (para no ver al contrario se va) y el equipo que se va tiene que adivinar quién está escondido debajo de las mantas. ¡¡Nos divertimos mucho jugando!! Yo he jugado muchas veces a este juego, ¿Y vosotros? Ya eran las 8 de la tarde, los mayores se fueron a preparar la cena y nosotros ayudamos a poner la mesa. Cuando nos sentamos a cenar, ya eran las ¡¡23:00!!. Y cuando ya nos quedamos con el estómago, que iba a reventar… Teresa nos tocó la guitarra y los demás cantamos. ¡¡Cómo se notaba la práctica del “Coro Urbasdiver”!! (en realidad este coro no existe) Bueno y a las 2:00 de la mañana nos fuimos a la cama.

A la mañana siguiente Luz, se levantó la primera y empezó a gritar: ¡¡Ha  nevado, ha nevado!! Todos los pequeños pegamos un salto y fuimos a ver la nieve. Había una capa de 20cm de nieve. ¡¡No nos lo podíamos creer!! Desayunamos a  todo correr y fuimos a jugar a la nieve. Nos calamos enteras y nos fuimos a casa para secarnos un poco. Los mayores se fueron a dar un paseo y nosotros nos quedamos diseñando camisetas. A mí me salió muy mal porque emborroné todo. Luego jugamos por el comedor, pero sin meter mucho ruido porque Teresa estudiaba. Cuando volvieron los mayores comimos y en este tiempo llegaron mis primos Ager y June, mi tía Noemí y mi tío Montxo. Cuando terminamos de comer fuimos escopeteados a jugar con la nieve. Nos lo pasamos muy bien y disfrutamos en grande. Hicimos un muñeco de nieve y nos quedó… ¡Espectacular! Ya nos estábamos quedando como un churro y nos metimos a casa. Después comimos y luego yo hice un poco de tarea del cole y a las seis nos dimos cuenta que… nos quedamos sin luz. Estuvimos durante 3 horas sentados en la mesa con velas, muy aburridos. Intentábamos divertimos pero sin luz… Hasta que a las 21:00 empezamos a gritar como locos. Y.. ¿Sabéis por que? Porque volvió la luz. En esa casa a esas horas todo eran gritos y más gritos. El perro (Max) estaba venga y venga ladrar. Hasta que se tranquilizó todo y se pusieron a hacer la cena. Nosotros nos fuimos a la habitación a jugar. Más tarde nos fuimos a cenar y al rato nos pusimos a cantar acompañados de la guitarra de Teresa. Esta noche nos fuimos a la 01:00 pero los mayores se fueron más tarde a la cama.

balcón de Pilatos

Balcón de Pilatos

A la mañana siguiente nos levantamos con mucha pena porque la familia de Cristina se iba ese día.Disfrutamos a tope en el desayuno porque no íbamos a estar tan acompañados. Estamañana también nevó y nos fuimos al Balcón de Pilatos. Tiene unas vistas espectaculares y encima nevado… Luego nos fuimos  a los coches porque estábamos helados y queríamos comer pronto ya que la familia de Cris se tenía que ir . Aunque no lo conseguimos a las 17:00 empezamos a comer.  Ese día comimos paella y merluza. ¡Estaba para chuparse los dedos! Los de Milagro (la familia de Cris) empezaron a hacer las maletas con mucha pena. Estuvimos jugando lo máximo posible y a las 19:00 nos despedimos de ellos y se fueron rumbo a Milagro. Nosotros fuimos a jugar a la habitación y estuvimos recordando lo bien que nos lo pasamos con ellos. Luego fuimos a preparar la mesa para cenar. Al acabar de cenar estuvimos hablando en el comedor y enseguida nos fuimos a la cama.

Pasó la noche y a las 10 nos levantamos todos. Este día fuimos a la granja de un pastor. Nos explicó un montón de cosas, pero yo os contaré una que me sorprendió: un cordero cuando nace y no tiene madre (entonces no se puede tomar leche), se busca a otro cordero que haya nacido mal para quitarle la piel y ponérsela al otro cordero para que la oveja le huela la piel y le pueda dar leche. ¿Sabíais esto? El pastor tenía 700 ovejas. ¡A mí me pareció una burrada! También vimos comer a las ovejas, nos enseñó un cordero que había nacido esa noche, y muchas muchas cosas más. Se nos hicieron las 14:00 y fuimos a casa. Empezamos a comer pronto porque después de comer teníamos que recoger todo, limpiar la casa para dejarla como estaba, hacer las maletas, etc… Y cuando hicimos todas esos trabajos repartimos las comidas que habían sobrado. Y… con mucha pena nos despedimos de la casa.

¡Estos días me lo pasé genial!

11 comentarios

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    • Ion el 10 enero, 2015 , a las 11:31
    • Responder

    Alba, si yo me fuera de excursión con mi familia me lo pasaría genial y si todos los días nevara aún mejor. Qué raro es el nombre Montxo.

    Un saludo de Ion.

    • Edurne el 10 enero, 2015 , a las 19:17
    • Responder

    ¡¡¡ Qué suerte que te fueras a Urbasa de vacaciones !!! Yo este año todavía no he tocado la nieve, ojala nieve en Abárzuza pronto, aunque como la última semana de febrero vamos a ir a la nieve no me importa mucho que no nieve. Yo he estado muchas veces en el Balcón de Pilatos.

    Un saludo, Edurne.

    • Carla el 11 enero, 2015 , a las 16:51
    • Responder

    Yo ya pisé la nieve, fuimos mi madre y yo al túnel de Lizarraga, ¡Nos lo pasamos pipa!.
    Este mes me parece que no vamos al pisar la nieve pero la última semana de febrero la pisaremos.
    ¡Qué bien te lo tuviste que pasar !
    Saludos,

    Carla

    • Rubén el 11 enero, 2015 , a las 18:42
    • Responder

    A mí no me importaría ir de vacaciones a Urbasa pero mi abuela esá mal y a mi hermana no le gusta, lo odia.
    Yo no he podido tocar la nieve, tuve una oportunidad pero no terminó de cuajar. Cuando vayamos en febrero de campamento ya podremos tocar nieve, porque sería mala suerte que no hubiera nieve.

    Un abrazo de Rubén

    • Ainara el 11 enero, 2015 , a las 22:56
    • Responder

    Qué bien que os lo tuvisteis que pasar, a mí me encantaría hacer como vosotros e irme unos días a Urbasa con mi familia, el problema es dónde dormiremos jajaja.
    Yo he ido muchas veces a Urbasa y ya he visto esa casa de los frailes (es muy fácil verla porque no hay muchas casas en el monte)
    ¡Qué suerte que tuvisteis de que nevase! Aquí en Abárzuza también nevó, pero no llegó a cuajar la nieve, ¡qué pena!

    • Daniel el 13 enero, 2015 , a las 21:31
    • Responder

    El artículo más grande que he visto en mi vida, igual el más grande de Pixela.

    Un saludo,
    Daniel

    • Marta el 13 enero, 2015 , a las 22:21
    • Responder

    Yo ya he jugado muchas veces a las mantas.
    Yo en San Martín un día, me levanté y también me di cuenta de que había nevado y estaba sin parar de nevar, también me puse super contenta y salí a jugar a la nieve. ¡¡Qué bien te lo pasaste esos días en Urbasa con tu familia!! Yo no sabia eso de los corderos.

    Un saludo, Marta

    • irati el 13 enero, 2015 , a las 22:34
    • Responder

    ¡Qué divertidas fueron tus vacaciones en Urbasa! Además de disfrutar de tu familia pudiste conocer distintos sitios, muy bonitos. Como están tan cerca de Abárzuza no me importaría ir un día ha hacer una excursión.
    También tuviste mucha suerte al poder ver nieve, ¡yo ya tengo muchas ganas de verla!

    Un saludo, Irati.

    • unai el 23 enero, 2015 , a las 11:16
    • Responder

    Me encanta ir a parques naturales montes etc.. es muy divertido y más si vas de vacaciones.
    Un saludo, Unai

    • gonzalo el 4 febrero, 2015 , a las 18:51
    • Responder

    Yo no conocía el juego de las mantas. Yo también me emocioné al ver que nevaba. Yo estoy deseando que llegue el 22 de febrero para ir a Isaba.

    Un saludo, Gonzalo

    • Aintzane el 10 febrero, 2015 , a las 21:42
    • Responder

    Como veo te lo pasaste genial en Urbasa con tu familia. A mí me encantaría aprender a hacer una rasta y a bailar zumba porque me gusta mucho ese deporte. Yo he ido muchas veces al nacedero del Urederra y es un lugar precioso.

    Saludos.

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