En el nacedero del Urederra

El río Urederra

El río Urederra

El domingo 31 de mayo mis tíos y primos de Pamplona, de Abárzuza, mis abuelos, mis padres, mi hermano y yo hicimos una escapada al nacedero del Urederra.

Quedamos a las 10 en la puerta de la casa de mis abuelos. Yo me levanté a las 9:20 y me dio tiempo. Al principio tenía mucho sueño porque el día anterior se había celebrado el Día del euskera y me fui a dormir a la 1 de la madrugada.

En la puerta de casa de mis abuelos decidimos ir en dos coches. Mis abuelos irían más tarde con los primos que se habían quedado el día anterior de juega. Para las 10:45 ya estábamos en el parking del nacedero. Llegó una amiga de mi padre que trabaja allá y nos dio los mapas y folletos de lugares para visitar el valle de Améscoa. En otra caseta nos dieron unas pegatinas amarillas que significaban que ibas al Nacedero del Urederra y servían para controlar la gente que va cada día.

Comenzamos a andar por las calles del pueblo que  son de cemento, mientras seguíamos las indicaciones de las flechas. Al final de una calle ya empezaba a haber muchos árboles y el suelo era de piedras por lo que seguimos por allí durante un rato cuesta abajo. Tuvimos que abrir una puerta de hierro de color verde que sirve para que no se escapen los animales que andan sueltos. Más adelante había un alambre con maderas y en el extremo izquierdo del vallado había un hueco con curva para que los animales tampoco puedan pasar por allí.

Terminamos ese vallado y comenzó otro camino también con piedras pero con mucho barro seco y muchas ramas de árboles. A un lado del camino había unas maderas que sujetaban dos cuerdas muy resistentes que formaban un barandado para ayudar a subir las cuestas muy empinadas y las rocas que había por el camino.

La primera parada la hicimos junto a una piedra grande a un lado del camino. Nosotros dejamos allá las mochilas con comida para almorzar por el camino. Había unas escaleras mal hechas de piedra por las que bajamos a ver el río. Había mucho barro y era muy difícil de bajar porque resbalaba mucho. Al subir comimos algo y bebimos un buen trago de agua. Continuamos por el camino ahora bastante húmedo por la humedad de los regachos que lo atraviesan. Al seguir andando nos encontramos con una pared llena de musgo que parecía el techo de una cueva porque de ella colgaban unas cuantas estalactitas de agua y barro.

Fuimos haciendo unas cuantas paradas, hasta que al fin vimos que había que pasar por varios puentes para sortear unos cuantos regachos grandes. A lo lejos se veían ya las grandes rocas del nacedero. ¡Qué bonito paisaje que había alrededor del río y las rocas! Yo ya había estado muchas veces allí, pero ya no me acordaba de lo bonito que era.

Dejamos las mochilas en el suelo y mis dos tías se quedaron al lado de las mochilas. Nosotros fuimos por encima de las rocas para pasar por la cascada gigante  pero no lo conseguimos porque estaba muy resbaladizo de tanto pasar la gente por ahí y al apoyar el pie te resbalabas.

Yo junto al río

Yo junto al río

Mi tío consiguió pasar las rocas resbaladizas y le sacamos unas cuantas fotos de recuerdo al lado de la catarata y del río. Nosotros también nos sacamos muchas fotos encima de una pequeña roca que estaba tocando el río, y aunque nos mojamos algo las deportivas salieron unas fotos muy bonitas y como hacía mucho calor no nos importó porque nos refrescaba bastante.

Estuvimos un rato descansando y a las 12:30 más o menos decidimos bajar para que nos diese tiempo a estar a las 2:30-3:00 en el restaurante la de «Casa Faustina» en el que habíamos reservado la comida.

A la una y cuarto estábamos ya en un mirador del río y nos quedamos a descansar un poco mientras buscábamos truchas en el río. Yo vi 3 grandes y 1 pequeña.

Mi padre, mi hermano y yo seguimos el camino mientras que los demás se quedaron a esperar a que llegasen mi madre, mi tío y mi prima. Al llegar al camino de piedras fuimos más despacio porque ya era mediodía y hacía mucho calor. Nos sacamos una foto con un árbol que parecía que estaba muy alto pero estaba tocando el suelo.

Después de sacarnos la foto, algunos fueron por un atajo y otros continuamos por el camino. Al llegar al parking, nos montamos en los coches y fuimos al restaurante donde nos esperaban mis abuelos y mis dos primos. Nada más llegar fuimos al baño a lavarnos las manos para comer y a refrescarnos porque teníamos mucho calor. El restaurante en el que comimos es un restaurante casero que te sirven unos platos grandes para todos en los que te sirves tú mismo de lo que más te gusta y vas probando distintas comidas.

Cascada del nacedero

Cascada del nacedero

Ese día nos pusieron todas estas comidas: Ensalada, espaguetis para los niños, sopa, acelga, alubias rojas con guindillas, arroz, escalope, fritos, cordero al chilindrón, manitas de cerdo,  pimientos rellenos y pedazos de gorrín asado.  De postre había muchas cosas para que eligiesen los mayores y la mayoría cogió helados de distintos sabores. Para los niños, nos dijeron que podíamos ir a la barra y elegir el helado que quisiésemos. Yo elegí un Twister y estaba riquísimo.

Todos los primos fuimos al parque del pueblo:  David y yo a jugar, Mikel y Roberto a descansar porque el día anterior habían estado de juerga y Andrea,  a estar con nosotros. David y yo estábamos compitiendo para ver quien podía subir una rampa muy alta agarrándose de los lados. Como David tiene los brazos más cortos no podía agarrarse y le gané. También hay una madera con un hierro en medio que la sujeta al suelo y tiene hierros en todo el orillo de la madera y si te montas y le des vueltas gira muy rápido y te mareas mucho. Nosotros nos montamos en ella unas cuantas veces, y una de ellas mi hermano se montó y como mi prima que nos estaba empujando para que girase le dio muy fuerte, David se cayó.

Ya eran las cuatro y media y mi primo Roberto se tenía que ir a Pamplona para ver el partido del Osasuna, decidimos irnos todos los primos en los coches de mis tías. Nuestros padres nos dejaron, así que David y yo fuimos con Mikel a Abárzuza y los mayores se quedaron un rato más en el restaurante.

9 comentarios

Ir al formulario de comentarios

    • Aintzane el 2 junio, 2015 , a las 19:58

    Como veo, te lo pasaste genial, yo he estado muchas veces en el Nacedero del Urederra y también he comido muchas veces en el restaurante «Casa Faustina». Yo también estuve en el día del euskera y me fui a la una y media a la cama.

    Saludos.

    • Rubén el 3 junio, 2015 , a las 8:34

    Qué bien te lo has tenido que pasar. A mí ya me gustaría ir.
    Felicidades por lo de Osasuna.
    Espero que te lo hayas pasado muy bien

    Un abrazo de Rubén

    • Ion el 4 junio, 2015 , a las 17:08

    ¡Vaya artículo más largo que has hecho Ainara! ¡Te habrá costado hacerlo! ¡Vaya día más guay!. Ya me gustaría ir un día al Nacedero del Urederra. Yo he estado en el Nacedero del Ubagua, además hice un artículo de ese día.

    Un saludo de Ion.

    • Edurne el 4 junio, 2015 , a las 21:40

    Yo he estado muchas veces en el Nacedero del Urederra y la verdad es que es muy bonito. Seguro que te lo pasaste más que genial.
    Yo nunca he comido en el restaurante“Casa Faustina”. A mi me encanta estar con mis primos. ¡Cuánta comida teníais!

    Un saludo, Edurne

    • Carla el 4 junio, 2015 , a las 22:01

    Qué bonito fue el día. Yo he estado en tantos nacederos que ni me acuerdo de los nombres. Yo estuve nada más por la mañana porque por la tarde me fui a Acedo. Ya veo que os lo pasasteis genial, además de estar con una amiga mía, con Aintzane y con la hija de Kalen.

    Saludos,

    Carla

    • irati el 8 junio, 2015 , a las 14:44

    Yo fui una vez y me lo pasé genial, la pena es que hay que andar un montón pero te lo pasas genial.

    Un saludo, Irati

    • daniel el 8 junio, 2015 , a las 19:42

    ¡Qué día más largo! y por cierto ¡qué pedazo de cascada!

    Un saludo,
    Daniel

    • Marta el 11 junio, 2015 , a las 17:24

    Yo ya he estado más de una vez en el Nacedero del Urederra y la verdad es que me parece muy bonito. También he estado una vez en el restaurante «Casa Faustina» y sí que te sacan muchas cosas para comer. ¡Ya veo que ese día te lo pasaste muy bien!

    Un saludo,Marta

    • Alba el 11 junio, 2015 , a las 19:12

    Yo he estado muchas veces en el Nadedero del Urederra. Me gusta mucho su paisaje. Te lo tuviste que pasar en grande ese día. Yo nunca he estado en el restaurante de «Casa Faustina» Por lo que veo os sirvieron mucho de comer ¿no? A mí la comida que más me gusta de las que has nombrado son los pedazos de gorrín asados.

    Un saludo de Alba

Deja una respuesta

Tu email nunca se publicará.