¡Hemos encontrado un perro abandonado!

Rex

Pancho

El 20 de Abril de 2016, mientras estábamos en el recreo, encontramos un perro abandonado en el frontón. Irune la profesora de Urtxintxokoa, lo cogió y lo llevo al colegio porque el perro tenía mucho frío. Estuvo todo el día en su clase y por la tarde, Silvia lo llevó a su casa para cuidarlo durante la noche.

Al día siguiente, Silvia lo trajo al colegio de nuevo, porque ella ya tenía dos perros en casa. Lo metimos en el balcón del colegio mientras estábamos en clase. Estuvimos jugando con el perro en el recreo hasta que se acabó. Lo llevamos a clase y le dimos un poco de agua y los chiquis, un poco de fruta pero no se la comió.

Nos fuimos a comer a casa de Silvia y él se quedó en el balcón. En casa de Silvia estuve pensando dónde podíamos guardarlo, pero no se me ocurrió ninguno.

Llegamos al colegio y  mientras estábamos en clase, él desde el balcón nos miraba. Terminamos las clases y Unai le dijo a Ana que su madre le dejaba llevárselo esa noche.

Al día siguiente la madre de Unai lo volvió a traer al colegio. Lo metimos al balcón hasta que llego la hora del recreo. Carla y yo lo sacamos para que pudiera estirar las patas. En el recreo estuvimos jugando a que el perro era el toro y nos tenia que perseguir para pillarnos.

Al volver del recreo, el alcalde le dijo a Gonzalo que detrás de su casa había una bajera donde podríamos dejarlo durante el fin de semana.

A las 16:30, Gonzalo y yo, con «Pancho», fuimos hasta allí y lo metimos. Gonzalo encontró una caja vacía donde echar el pienso que le había dado Carla y nos fuimos a buscar otra caja para el agua. Encontramos un recipiente y cuando llegamos vimos que se había escapado.

Lo estuvimos buscando sin éxito. Poco después se nos unieron Carla y Alba, y tampoco hubo suerte.

Al fin yo me fui a casa, hice las tareas y después cogí los peces que le había comprado a Miguel y se los llevé a casa. Los echamos a la piscina que tienen detrás de su casa y de repente, aparecieron Gonzalo, Alba y Carla con el perro. Nos dijeron que lo habían encontrado en el barrio.

Lo llevamos de nuevo a su sitio pero como se nos iba a escapar otra vez, decidimos llevarlo a la granja del padre de Gonzalo, en el camino Eraul.

Fuimos Miguel,Gonzalo y yo. Llegamos y Miguel me enseñó todos los pollos que tenían dentro de la nave, por un cristal. Al fin encontramos la caseta de un perro que tuvieron Gonzalo y sus hermanos. Lo atamos a un tubo y lo dejamos allí, porque Gonzalo iba a cuidar de él.

A Miguel se le ocurrió bajar de la granja hasta  Abárzuza en mi patinete, a mi me pareció una locura, pero al final me convenció para bajar. Lo que no sabíamos fue como ir los tres en un patinete juntos. Al final bajamos muy apretados y al llegar al final de la cuesta, Miguel, que iba detrás y conduciendo, se calló y se manchó de barro.

Cuando llegamos, me fui a casa a coger un poco de paga para las chuches que me quería comprar en los jubilados.

Al día siguiente Alba me dijo que Rosa se había llevado al perro a su casa y yo me puse muy contento.

¿Os habéis encontrado alguna vez un perro abandonado? ¿Habéis ido a la granja de pollos del padre de Gonzalo?

3 comentarios

    • Carla el 12 mayo, 2016 , a las 21:02
    • Responder

    Menos mal que Pancho está cuidado por personas que lo quieren. Pero ahora, hay otro perro que ha sido abandonado por unos vecinos de Abárzuza. No sé lo que vamos a hacer con él. De momento yo creo que la gente del pueblo lo acoge bien y le da comida, espero que al final termine bien, como Pancho.
    ¡Ya es el tercer perro que aparece!

    Saludos,

    Carla

    • Asier el 15 mayo, 2016 , a las 18:17
    • Responder

    Unai, Daniel y yo nos lo queríamos quedar pero no podíamos. Menos mal que se lo llevó Rosa.

    Un saludo Asier.

    • Daniel el 5 junio, 2016 , a las 17:39
    • Responder

    Yo también me he encontrado un perro abandonado y sí he ido a la granja de pollos de Gonzalo.
    Un saludo
    Daniel

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