Excursión a los neveros y comida en Iranzu

P1140717El viernes 20, un día antes de que comenzara el verano, hicimos la excursión de final de curso y tuvimos la comida en Iranzu.

Como siempre, un montón de padres, madres y ex-alumnas/os nos acompañaban. Los alumnos/as de Infantil y 1º y 2º de E.P. salieron caminando hacia Iranzu con algunas madres y profesoras. Disfrutaron del camino, de las flores, animales, piedras… que encontraron. Con descanso para almorzar, llegaron todos/as estupendamente hasta el monasterio.

El resto de chicos/as, con padres, madres y profesores/as fueron en coches hasta la borda de Zunbeltz para seguir luego caminando hasta los neveros. Maxi e Iñaki fueron nuestros guías. Tras subir suavemente por un frondoso hayedo, llegamos enseguida al nevero de Urritzaga, situado muy cerca de la muga, pero  en Urbasa. P1140763¡Espectacular! Según la descripción de Antxon Aguirre Sorondo, uno de los mayores expertos en neveros, “gran sima natural, en forma de buzón, entre hayas y un roble. Tiene una profundidad estimada de unos 10m. Dimensiones a nivel de la boca o parte superior de unos 20 x 10m. Nos parece el más bonito nevero de montaña de Navarra”. Con ayuda de las cuerdas que llevó Iñaki, pudimos descender al fondo y sentir el fuerte descenso de temperatura.

Tras el almuerzo, caminamos por el llano para llegar al nevero de Portaundia (en el pueblo se le llama “Portandia”) y también conocido como “de las tres mugas” o de Dulantz. Está ubicado en el término de Abárzuza, junto al alto de Dulantz (1.239 m.). Hay mucha vegetación a su alrededor y puede pasar desapercibido. Siguiendo con la descripción de Aguirresarobe “sima natural, con tamaño de boca de unos 9 x 6 m., con una profundidad de 9’7 m.”. Las paredes son casi verticales por lo que solamente algunos adultos accedieron hasta el fondo. Viendo de cerca la profundidad de la sima y la dificultad del acceso, fuimos muy conscientes de la dureza del trabajo que realizaban en los neveros. Cerca del nevero de Portaundia encontramos la borda de Jesús Iriarte, abuelo de Asier y gran conocedor de los montes que nos rodean.

P1140815El resto del camino fue un descenso que lo hicimos, como nos dijo Maxi, “por el camino de las vacas, que son muy sabias”. Era tarde y este año no hubo tiempo para un baño en el río Iranzu. Al llegar saboreamos la comida riquísima que habían preparado padres y madres a lo largo de la mañana. ¡Muchas gracias a los cocineros/as y a los/as que estuvisteis trabajando a lo largo de la mañana organizándolo todo! En la sobremesa la batucada de la escuela tocó un par de piezas. Después, una buena tormenta puso fin al día. No es necesario relacionar ambas cosas…

Un final precioso para un proyecto que nos ha atrapado. Gracias a todos los padres, madres, abuelos, abuelas, Iñaki,…que nos habéis ayudado tanto. (Imágenes)

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