Semana micológica en la escuela

Como todos los años cuando llega el otoño, el martes fuimos a buscar setas. Integrando un vistoso convoy, padres, madres, algún abuelo, todos los niños/as y profesores/as, nos dirigimos a los hayedos de Allide (Ibiricu), cesta en mano y con muchas ganas de pasar una buen rato juntos. Después del intento fallido del lunes, el sol que nos acompañó a lo largo de la mañana, fue la recompensa. La lluvia del fin de semana hizo que hubiera muchas setas y llenáramos fácil nuestras cestas. No obstante, siempre tratamos de aprender la importancia de disfrutar de forma comedida de los recursos naturales, tal como le decía a Tasio su padre: “Coge sólo la mitad de los pajaricos del nido, que así no se acabará nunca la caza”.

Además, disfrutamos viendo los azafranes silvestres, encontramos fósiles (erizos de mar), huellas de animales, manzanas silvestres (sagarminak) y hasta un peral silvestre. Al almorzar alguna vaca quiso acompañarnos y, en el cielo, vimos pasar dos bandadas de palomas.

Por la tarde, nos dedicamos a clasificar e identificar las setas. ¡Es muy complicado! Algunas amatxos nos ayudaron mucho, pero hoy por la mañana hemos tenido que seguir haciéndolo. Finalmente, nuestra exposición micológica ha quedado fantástica y hemos dado nombre ciéntifico, en euskara y castellano (creemos que de forma acertada…) a un buen número de ejemplares. Las setas son muy perecederas pero mañana todavía tenéis oportunidad de verlas.

Fotos del día en la Galería.

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