Cuento: «Las señales del lugar se van a pasear»

831d260f14ecc7f4d61aecabad36df76Había una vez, en un lugar muy bonito, una escuela de señales de tráfico. El profesor era un niño llamado Currito que tenía un loro de nombre  Patapan. La escuela estaba llena y se reían todos porque lo que decía Currito lo repetía Patapan:

-Todas las señales redondas y rojas son prohibido. Y Patapan lo repetía:

– Todas las señales redondas y rojas son prohibido, gr, gr, gr!

Los niños/as se reían mucho. Y así, todos prestaban atención, aprendían las señales de tráfico y las respetaban.

Un día empezó a sonar una música preciosa y todos se pararon a oírla. De repente las señañes comenzaron a andar hacia la montaña y la gente se quedo alucinada. Una mujer dijo:

-¿Cómo pueden andar las señales?

Y un niño dijo:

-¡Esto es magia!

La música se detuvo y ya estaban sin señales. Entonces empezaron a chocarse y no sabían a que velocidad debían ir. Solo se escuchaban los bomberos y las ambulancias. Todos estaban muy preocupados.

Una noche se juntaron en la plaza más grande de todos los pueblos de alrededor, gente de todos los pueblos y una mujer dijo:

-¡Es un jaleo estar sin señales!

tallfotoEntonces vinieron  Currito y Patapan. Currito se puso su megáfono y dijo:

-Yo ya se  lo que pasa, es que hay un pájaro que se levanta una vez al año y cuando se despierta  canta muy bonito y las señales van al monte hechizadas a escucharla.

Entonces le puso el megáfono a Patapan y Patapan canto una canción muy, muy, muy bonita y una niña dijo:

-¡Mirar ahí!

Todo el mundo miro y vieron las señales que volvian y se pusieron otra vez en su sitio. Todo el mundo les aplaudió.

“Si en tu camino encuentras una señal, la tendrás que respetar”

DAVID E IKER

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