¡Un huevo de dinosaurio en clase!

 

El día pasado Robert nos trajo a clase “un huevo de dinosaurio”. Sí, sí…”de dinosaurio”.

La cáscara era amarilla y un poco “plasticosa”. El interior… ¡menuda sorpresa! Estaba helado y se adivinaba un pequeño dinosaurio verde… “¿Eh? ¡Parece de verdad! “ Se rieron mucho porque, aunque sabían que no eran de verdad, por un momento pensaron que si lo era. ¡Estaba tan logrado el huevo!

Robert nos explicó que para hacerlo metió un dinosaurio de plástico en el globo, lo lleno de agua y, tras anudarlo bien, lo metió al congelador.

El huevo helado tenía una pequeña oquedad justo en el punto debajo del nudo. Les pregunté: ¿Por qué tiene este agujero?. Una niña respondió: «Porque ahí no había agua, eso estaba LLENO DE AIRE»…

Los niños/as querían “sacar” el dinosaurio pero, aunque pensaron derretir el hielo poniendo todos/as las manos encima , no lo lograron. Lo sacaron al balcón para que el calor del sol les ayudara. Hoy por la mañana, han encontrado que el dinosaurio “había nacido” en el balcón.

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