Final del proyecto «Viento, viento…»

Durante el último mes y medio, hemos trabajado en un proyecto interesantísimo en torno al aire-viento al que finalmente le hemos llamado «Viento, viento…estoy contento». Cuando lo presentamos, surgieron muchas dudas e intereses (Ver la entrada). Nos planteamos dos productos: realizar un lapbook en el que recogeríamos todas nuestras investigaciones sobre el aire y el viento y hacer un teatro para final de curso, a partir de lo aprendido en este tema. Además, fabricar juguetes voladores en inglés con Edurne e instrumentos musicales de aire en euskera con Xabier.

Los que nos seguís en el blog habéis podido aprender con los experimentos que hemos realizado (hay aire a nuestro alrededor I y II, el aire no tiene forma, el aire pesa, ejerce presión, con el calor aumenta de volumen y sube,  en el aire hay oxígeno, gracias al aire percibimos los olores/ sonido, cómo funciona el aparato respiratorio, etc.). Pronto llegó el viento, cómo se produce, por qué, tipos de vientos…fabricación de aparatos relacionados con el viento como una manga, un anemómetro, una veleta… Los hemos probado todos por el pueblo y en distintos momentos: los juguetes (cometa de mano, cometa, paracaídas), los instrumentos musicales y los aparatos ¡funcionan de maravilla! Como fuimos ampliando los experimentos a medida que surgían más y más inquietudes, no hemos tenido tiempo de confeccionar el lapbook.

Finalmente, teníamos que crear un teatro para final de curso, relacionado con lo que habíamos aprendido. Una canción, «Carta al viento», fue la que puso en marcha la idea: ¡Viento, viento…estoy contentooooo! ¿Por qué podemos estar contentos con el viento? ¿Qué nos aporta? ¿Para qué necesitamos viento? ¿Quién no estará contento con el viento?…Dándole alguna vuelta, surgió un esquema para un cuento ¡larguísimo!, «El señor Bochorno». Transformamos el cuento en teatro, pero tenía muchos personajes. Como en clase somos pocos niños/as, tuvimos que solventar esta dificultad haciendo un teatro leído.

«El señor Bochorno», no quiere soplar; muy preocupada por sus polluelos, el águila va a pedir ayuda a su prima la gaviota a Donosti, «que de vientos sabe un montón»; en el viaje se encuentra con una cometa y un globo, la ropa tendida, las abejas (flores), la tabla de windsurf, la avioneta, el velero, el globo aerostático, los molinos aerogeneradores y un niño que también necesitan del viento. Finalmente descubren que el viento no sopla porque piensa que nadie le quiere, que todos se quejan cuando lo hace. El águila y el niño logran convencer al viento de su importancia para todos/as y el señor Bochorno… vuelve a soplar.

Decidimos acabar la representación cantando la canción que tanto nos gusta: «Viento, vientooo, estoy contentoooo», porque realmente estamos ¡muy contentos/as con el viento!

El lunes los chicos/as de la Txabola (Faris estaba enfermo), hicieron la representación del teatro leído en la fiesta de despedida de los compañeros/as de 6º. ¡A los niños/as de la escuela les gustó un montón! Un aplauso Txabola, muy buen trabajo.

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