Excursión a la calzada romana de Urbasa

[warning]Entrada publicada por el alumno Jesús Ganuza en el Blog de la Escuela[/warning]

Ver La calzada romana en un mapa más grande

El 5 de octubre, miércoles, todo el alumnado y el profesorado del colegio fuimos de excursión a la calzada romana de Urbasa. Nos acompañaron bastantes padres y madres. Comenzamos a caminar mientras observábamos la vegetación: espino blanco, zarzamoras, endrinas, con sus amargos frutos los arañones… Había una planta llamada cardo, que se componía de pequeñas esferas cubiertas de pinchos. Otra planta era el rosal silvestre, cuyo fruto es el tapaculo o escaramujo. Una de las plantas más curiosas fue el muérdago, que se adosa a un árbol y se alimenta de él, por eso se les llaman parásitas, y dice la leyenda que si le regalas esta planta a otra persona el día 31 de diciembre trae buena suerte. ¡De pronto vimos algo muy curioso! ¿Se os ocurre lo qué podría ser? ¡Eran toperas! En ellas había pasado algo muy extraño, ¿qué sería? ¡Era un zorro o un tejón! Aquel animal había escarbado para encontrar a los causantes de estas toperas, seguro que ese mamífero tendría hambre. ¡Vimos también un escarabajo pelotero! Aunque puede parecer curioso se alimenta de todo tipo de excrementos y ahí estaba sobre una caca de oveja.

Eguzkilore

Eguzkilore

Reanudamos nuestra marcha después de todas las explicaciones que nos dio Xabi y allí estábamos delante de un muro de piedra, también llamado pontarrón, que formaba parte de la calzada romana y tendría unos 2.000 años. Seguimos nuestro recorrido y al llegar a un bonito prado verde localizamos una espantabrujas o eguzkilore: una flor amarilla rodeada por un círculo cubierto de pinchos. Nos la trajimos a nuestro colegio ¡qué suerte vamos a tener este año en los estudios!

¡Llegó la hora del almuerzo! ¡Qué contentos/as nos pusimos! ¡Mmm qué rico estaba! Eran las 11:00 horas am. Detrás de la fuente donde almorzamos nos encontramos una gran pipa hecha de madera, ¡qué curiosa era!, pero ya era hora de continuar nuestro recorrido, bajamos una cuesta y al final… un dolmen de la Edad del Bronce señalaba que allí hubo una sepultura de hace muchísimos años; en ella ponía: “Trikuharria-dolmen Ilusiar” del 2.000 A.c. al 900 A.c…

Recorriendo la calzada romana

Recorriendo la calzada romana

Subimos una gran cuesta que atravesaba el hayedo, y la calzada seguía, ¡parecía interminable! Sudábamos, nos cansábamos, bebíamos agua…¡Cuánto les debe de haber costado a los romanos aplanar el terreno, talar los árboles, colocar las piedras…! Después de una larga caminata llegamos a la sima Tximua, donde había un letrero de piedra en el que ponía: «Tximuako leza. 165m sakon. Ez zaborrik bota«.

Por último después de subir una zona rocosa, divisamos la ermita de San Adrián. Habíamos terminado nuestro recorrido por la calzada romana y habíamos llegado a nuestro destino. Estábamos alucinados/as de la altura a la que habíamos llegado. Una gran vista panorámica nos señalaba a la derecha San Donato. Vimos pasar a muchos buitres delante nuestra. Desde esa perspectiva se veía todo mucho más pequeño, claro, excepto los buitres. Se veía Arbizu, Unanua, Lacunza, Etxarri Aranaz… Junto a la ermita comimos; cuando terminamos los niños/as jugamos a un juego bastante entretenido, “a echar a las vacas de su territorio”. Y después… de vuelta para casa de nuevo por la calzada que habíamos recorrido. Solo habían pasado unas horas, pero todo por lo que ya habíamos ido, se convirtieron en buenos recuerdos.

Podéis ver unas cuantas fotos de este día en la Galería de Fotos.

[warning]Entrada publicada por los alumnos Aintzane, Alba y Daniel en el Blog de Aula, la txabola de arriba[/warning]

Por la calzada

Siguiendo a nuestra centuriona…

El miércoles pasado fuimos todo el colegio y algunos papás y mamás a Urbasa para ver la calzada romana. Formamos una caravana muy larga desde el colegio hasta la Casa grande. Nos recibieron dos pastores alemanes que vivían allí.

Vimos muchos animales, como por ejemplo: caballos, vacas, buitres, lagartijas, mariquitas, etc. y muchas plantas: hayas, espino blanco, manzanilla, azafrán silvestre, etc. También encontramos algunos indicios de animales: toperas, hormigueros, plumas, lana, huesos y oímos cencerros. No había muchas setas pero encontramos algún cuesco de lobo. Tomamos nota apuntando todo en una ficha.

Para almorzar nos paramos en una fuente.

Después fuimos a una sima y Xabi nos explicó que en Urbasa hay muchas piedras calizas que se deshacen con el agua y se forman cuevas. También nos enseñó muchas cosas sobre las aves.

¡Por fin encontramos la calzada romana! Era muy recta. En algunos sitios las piedras eran más grandes que en otros. Medimos la calzada en tres puntos: conforme íbamos al monte se fue estrechando. También anotamos todos estos datos en otra ficha. Los de la clase de Pixela se fueron hacia el monte pero nosotros y los txikis nos dimos la vuelta.

Volvimos al paso de los legionarios romanos: diestra-siniestra-diestra-siniestra…

Hacía mucho calor y nos cansamos bastante pero nos lo pasamos ¡genial! Como ya era la hora de comer, nos fuimos a Abárzuza.

Si queréis ver más fotos visitad la Galería de nuestro blog y la del blog del colegio.

Aintzane, Alba y Daniel

[warning]Entrada publicada por alumnos y alumnas de 4º, 5º y 6º en el Blog de Aula, Pixela[/warning]

Estos son los artículos de los alumnos y alumnas de 4º, 5º y 6º.
[issuu width=420 height=297 embedBackground=%237fc225 titleBarEnabled=true backgroundColor=%23222222 documentId=111018074920-20cc43ba534446aab6af03d794775884 name=trabajos_excursiones_calzada_romana username=cpabarzuza tag=calzada%20romana unit=px id=b2028ec2-42b4-3d79-7d5b-7a067f6e7042 v=2]